El Ministerio de Salud Pública enfoca sus protocolos en zonas agrícolas y fronterizas para prevenir el salto del virus de roedores a humanos.

El sistema de vigilancia epidemiológica de Ecuador se mantiene en alerta ante la presencia del hantavirus en el continente, aunque no se registran casos confirmados en el territorio nacional desde hace varios años. Andrés Buncay, médico epidemiólogo de la Dirección Provincial de Salud, confirmó que, si bien el virus circula de forma endémica en el Cono Sur y Asia, el país ha fortalecido sus algoritmos de diagnóstico y control en puntos de entrada y zonas de riesgo ocupacional para mitigar cualquier posibilidad de brote.
Naturaleza del virus y el riesgo de zoonosis
El hantavirus es una enfermedad zoonótica transmitida principalmente por roedores silvestres. Según explicó Buncay, el virus se encuentra presente en la saliva, orina y excretas de estos animales. El contagio al ser humano ocurre generalmente por la inhalación de partículas pulverizadas de estos desechos en ambientes cerrados o con poca ventilación.
A diferencia del hantavirus convencional, la variante denominada “Virus Andes”, localizada en Chile y Argentina, posee la capacidad de transmitirse de persona a persona. Sin embargo, el especialista aclaró que esta cepa no circula en Ecuador debido a la ausencia del roedor específico que actúa como su reservorio natural, el ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus).
Factores ambientales y ocupacionales
La dinámica de transmisión está estrechamente ligada a factores climáticos y actividades humanas. Fenómenos como “El Niño”, que provocan inundaciones o sequías extremas, alteran el ecosistema de los roedores, forzando su desplazamiento hacia zonas urbanas o de almacenamiento de granos en busca de alimento.
“La deforestación y la expansión de la frontera agrícola aumentan las probabilidades de contacto”, señaló el epidemiólogo. Los sectores con mayor vulnerabilidad son aquellos relacionados con la agricultura y el sector forestal, especialmente en silos de acopio donde la concentración de excretas de roedores puede ser elevada.
Protocolos de vigilancia y prevención
El Ministerio de Salud Pública (MSP) ejecuta una vigilancia activa con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Actualmente, el país dispone de un stock de pruebas PCR y flujogramas de atención estandarizados a nivel internacional. Se han establecido puntos de evaluación en aeropuertos ante la movilización de personas por eventos masivos y temporadas vacacionales.
La sintomatología inicial del hantavirus es inespecífica, similar a un cuadro gripal con fiebre y malestar, pero puede progresar hacia complicaciones respiratorias graves, problemas hemorrágicos y renales. Al no existir un tratamiento antiviral específico, la intervención médica se centra en el manejo de las complicaciones.
Recomendaciones a la ciudadanía
La autoridad sanitaria enfatiza que la prevención es la herramienta más efectiva. Se recomienda mantener ambientes ventilados y realizar la limpieza de zonas de acopio o bodegas utilizando cloro y humedeciendo previamente el suelo para evitar que el polvo con virus se suspenda en el aire. El uso de guantes y mascarillas en labores agrícolas es fundamental para minimizar el riesgo de contacto con desechos de roedores.






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