Alerta por gripe H3N2: Expertos advierten sobre nueva variante en Ecuador

Médicos especialistas analizan el impacto de la mutación del virus influenza y recomiendan medidas preventivas prioritarias

Alerta por gripe H3N2: Expertos advierten sobre nueva variante en Ecuador

El Ministerio de Salud Pública de Ecuador activó un plan de vacunación masiva tras la alerta emitida por la Organización Panamericana de la Salud sobre la circulación de una variante del virus H3N2, conocida como subclado K, que ya ha provocado brotes significativos en Europa y América. Expertos médicos nacionales advierten que, aunque esta variante no ha sido confirmada oficialmente en el país, su llegada es inminente por los flujos migratorios y las características estacionales de las enfermedades respiratorias, requiriendo preparación ciudadana e institucional para evitar la saturación hospitalaria durante la temporada alta de diciembre a febrero.

¿Qué sabemos del virus H3N2 y su nueva variante?

El virus H3N2 no es nuevo en Ecuador. Según el Dr. David Larreategui, médico infectólogo, esta cepa “ya es un virus que vive con nosotros” y se ha registrado constantemente desde al menos 2008. Sin embargo, la preocupación actual radica en una mutación específica conocida como subclado K, que presenta una mayor capacidad de contagio según reportes internacionales.

“Esta mal llamada supergripe no es nada nuevo”, explica el Dr. Esteban Ortiz, médico investigador ecuatoriano radicado en Malasia. “Es una de las variantes de la influenza tipo A que hemos tenido desde 1968-69. Lo nuevo en estos reportes de la OMS es el subclado K, una proteína del virus que se adapta para evadir el sistema inmunológico, pero sigue siendo el mismo virus”. Aunque el subclado K no ha sido diagnosticado oficialmente en Ecuador, los expertos consideran probable su presencia inminente.

La Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud emitieron una alerta epidemiológica el 11 de diciembre ante el aumento significativo de casos en países europeos. Perú ya declaró estado de alerta sanitaria preventiva, mientras que en España y otros países europeos se han reportado saturaciones en servicios de emergencia, llevando incluso al cierre temporal de algunas instituciones médicas que ahora atienden exclusivamente casos respiratorios.

Vacunación: la principal herramienta de prevención

Ante este panorama, el gobierno ecuatoriano realizó el “vacunatón” nacional el pasado domingo, liderado por la vicepresidenta, María José Pinto, logrando inmunizar a más de 60,000 personas en un solo día. La Dra. Joana Cebo, presidenta de la Sociedad Ecuatoriana de Pediatría Filial Pichincha, destaca que “tenemos una super buena vacuna en el Ministerio de Salud Pública” que incluye protección contra el H3N2.

Es importante aclarar que las vacunas antigripales actuales no son específicas contra el subclado K, pero ofrecen una cobertura significativa. “La vacuna se ha visto frente a esta subvariante que está apareciendo que tiene un porcentaje de cobertura pero no llega a ser el 100%”, señala el Dr. Larreategui. Sin embargo, enfatiza que “reduce y se ha visto que la vacunación reduce el impacto de mortalidad en las personas de riesgo”.

Los expertos coinciden en que la vacuna no previene completamente el contagio, pero disminuye drásticamente las complicaciones graves. “Esta vacuna no previene que te enfermes como tal, previene que te mueras o previene que te hospitalices”, explica el Dr. Ortiz, comparándola con un chaleco salvavidas: “Si 1,000 personas caen al océano, con chaleco puede fallecer una persona, sin chaleco podrían ser 990 las víctimas”.

El efecto protector de la vacuna tarda entre dos y tres semanas en desarrollarse completamente, alcanzando su máxima eficacia alrededor del mes después de la aplicación. Los grupos prioritarios definidos por el Ministerio de Salud son adultos mayores de 65 años y niños menores de cinco años, aunque los especialistas recomiendan la vacunación para toda la población, especialmente para quienes tienen contacto frecuente con personas vulnerables.

Temporada respiratoria: comportamiento epidemiológico en Ecuador

Ecuador presenta un patrón estacional particular en las enfermedades respiratorias debido a su diversidad climática. Según el Dr. Ortiz, “en el Ecuador la estacionalidad no es tan marcada como en otros países con cuatro estaciones”. Sin embargo, se observa un incremento consistente de casos entre noviembre y marzo, coincidiendo con las festividades decembrinas, las vacaciones escolares y los cambios en las condiciones ambientales.

“Este año se está comportando como se comporta siempre”, señala la Dra. Cebo, tras un período atípico durante los años de pandemia. “Hemos tenido un incremento casi del 15% con respecto al año anterior en enfermedades respiratorias en general”. Este comportamiento responde a la normalización de la circulación de múltiples virus respiratorios que estuvieron suprimidos durante las medidas sanitarias estrictas del COVID-19.

Los especialistas identifican varios factores que explican el aumento de casos durante la temporada fría:

  1. Cambios biológicos: el frío paraliza los cilios de las vías respiratorias, estructuras microscópicas que ayudan a expulsar patógenos
  2. Respuesta inmunológica disminuida: estudios recientes demuestran que la exposición al frío reduce la capacidad defensiva del organismo
  3. Comportamiento social: mayor tiempo en espacios cerrados con poca ventilación
  4. Menor higiene de manos: práctica que disminuye en temporadas frías

“Uno de los lugares más peligrosos es que usted se suba en un auto con alguien que esté enfermo y que no usen mascarilla y las ventanas cerradas”, advierte el Dr. Ortiz, quien recomienda la ventilación como medida fundamental de prevención.

Diferenciando los virus respiratorios y evitando la automedicación

Un desafío importante para la población es reconocer las diferencias entre los diversos virus respiratorios que circulan simultáneamente: influenza H1N1, H3N2, influenza B, SARS-CoV-2, virus sincitial respiratorio, entre otros. La Dra. Cebo explica que aunque los síntomas son similares (fiebre, tos, congestión nasal, dolor de garganta), los periodos de incubación y la evolución clínica varían.

“La influenza es una enfermedad en donde yo estoy bien ahora pero tiene un periodo de incubación muy corto, 2-3 días. En 48 horas me siento muy mal, con fiebre, malestar general, mucho dolor muscular”, describe. En contraste, el COVID-19 presenta un periodo de incubación más prolongado y una evolución más gradual de los síntomas.

Uno de los problemas más graves identificados por los expertos es la automedicación indiscriminada. “Hemos visto ya en varios estudios que han publicado colegas investigadores de las universidades que la automedicación principalmente en el país se da por el concepto de antibióticos”, advierte el Dr. Larreategui, recordando que “esta enfermedad es un virus… un antibiótico no tiene efecto en una enfermedad viral”.

El especialista señala dos consecuencias peligrosas de esta práctica:

  1. Generación de resistencias bacterianas a nivel poblacional
  2. Enmascaramiento de la severidad real de la enfermedad, especialmente en grupos de riesgo, llevando a complicaciones graves que podrían requerir terapia intensiva

“Lastimosamente no tenemos un control sobre el expendio de antibióticos y corticoides en el país. Uno puede ir a una farmacia y conseguir cualquier tipo de antibiótico de cualquier espectro o un corticoide de amplia potencia”, lamenta el médico infectólogo.

Recomendaciones prácticas para la población

Ante este escenario, los especialistas coinciden en una serie de medidas preventivas fundamentales:

  1. Vacunación oportuna: Completar el esquema de vacunación contra la influenza, especialmente para grupos de riesgo
  2. Uso responsable de mascarillas: Utilizar mascarilla KN95/N95 cuando se presenten síntomas respiratorios o en espacios concurridos
  3. Higiene de manos: Lavado frecuente con agua y jabón o uso de alcohol gel
  4. Ventilación de espacios: Mantener áreas bien ventiladas, especialmente en transporte público y lugares cerrados
  5. Aislamiento responsable: No enviar niños enfermos a la escuela y evitar asistir al trabajo con síntomas respiratorios
  6. Consulta médica oportuna: Buscar atención profesional ante síntomas persistentes, especialmente para grupos de riesgo

El Dr. Ortiz hace un llamado a la corresponsabilidad ciudadana: “El sistema sanitario está en crisis. En el año 2025 hemos tenido 123,700 neumonías hospitalizadas. Cada neumonía cuesta mínimo $300 diarios. No puede seguir sobrecargándose el sistema llevando enfermos al hospital. Veamos al sistema de salud como que ir al hospital es la última opción”.

La Dra. Cebo enfatiza que ante la cercanía de las celebraciones navideñas y el incremento de viajes internacionales, “si yo estoy con un proceso respiratorio sí debo usar mascarilla. Si yo no estoy con un proceso respiratorio debo evitar el contagio con gente que esté con tos”. Recuerda que el H3N2 se transmite principalmente por gotitas de saliva al toser o estornudar.

Alerta por gripe H3N2: Expertos advierten sobre nueva variante en Ecuador

Prevención y la preparación institucional

La alerta por la variante H3N2 subclado K representa un nuevo desafío para el sistema de salud ecuatoriano, que aún recupera su capacidad operativa tras la pandemia de COVID-19. Aunque no se ha confirmado oficialmente su presencia en el país, los expertos coinciden en que su arribo es inminente y requiere preparación tanto individual como institucional.

La estrategia más efectiva combina la vacunación masiva, especialmente en grupos vulnerables, con medidas de prevención básicas que la población aprendió durante la pandemia pero que han ido abandonando. Los especialistas consultados coinciden en que la mejor protección es la prevención, evitando la progresión a cuadros graves que requieren hospitalización.

“La gente tiene que entender que estamos en una suerte de etapa de crecimiento de las enfermedades en el Ecuador”, señala el Dr. Ortiz. “No esperemos a que nos choquemos para ponernos el cinturón. Nos ponemos el cinturón de seguridad antes de que suceda cualquier cosa”.

Ante la cercanía de las festividades decembrinas y el incremento de viajes internacionales, las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica activa para detectar oportunamente la posible llegada del subclado K, mientras continúan reforzando las capacidades de atención en el primer nivel para evitar la saturación hospitalaria que se observa actualmente en otros países.

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