Alerta sanitaria en el Atlántico tras decesos a bordo de embarcación de lujo

El crucero MB Hondius, que zarpó el pasado 20 de marzo desde el puerto de Ushuaia, Argentina, se encuentra en el centro de una emergencia epidemiológica internacional tras confirmarse la muerte de tres personas a causa de hantavirus. La embarcación, que realizaba una travesía de 45 días con destino final en Cabo Verde, notificó el primer deceso el 11 de abril. Actualmente, se reportan seis personas afectadas, una de las cuales permanece en estado crítico en una unidad de terapia intensiva en Sudáfrica.
Origen y mecanismos de transmisión del virus
Expertos infectólogos explican que el hantavirus es una zoonosis transmitida principalmente por roedores de campo, específicamente el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus). El virus se encuentra en la saliva, orina y heces del animal; al secarse, estos fluidos se aerolizan y penetran en el organismo humano por vía respiratoria.
Aunque tradicionalmente el contagio es de animal a humano, en regiones de Argentina y Chile circula la cepa Andes, la cual posee la capacidad de transmitirse de persona a persona mediante contacto estrecho. Esta característica ha encendido las alarmas sobre la seguridad sanitaria dentro de los espacios compartidos del buque, como camarotes y comedores.
Cuadro clínico y falta de tratamiento específico
La enfermedad presenta un periodo de incubación extenso, que oscila entre los 7 y 21 días. Los síntomas iniciales son similares a los de un cuadro gripal fuerte:
- Fiebre alta y dolores musculares.
- Cefalea intensa y decaimiento.
- En ocasiones, cuadros abdominales y diarrea.
Tras los primeros días, la patología puede evolucionar hacia una fase grave denominada síndrome cardiopulmonar, que provoca el colapso de los pulmones y el corazón. La tasa de mortalidad es significativamente alta, situándose entre el 30% y 38%, debido a que no existe una vacuna preventiva ni un tratamiento antiviral específico, limitándose la asistencia médica a medidas de soporte en terapia intensiva.
Investigaciones sobre el foco de contagio
Mientras las autoridades de Tierra del Fuego sostienen que no hay evidencia de circulación viral activa en la provincia, la hipótesis epidemiológica más fuerte sugiere que los pasajeros contrajeron el virus en tierra e iniciaron el periodo de incubación antes de abordar. No obstante, no se descarta la presencia de roedores en el barco o el contagio interhumano durante la navegación.
El despliegue operativo para atender la crisis ha incluido escalas de emergencia en la Isla de Santa Elena, donde se desembarcó uno de los fallecidos, y en Sudáfrica para el traslado de pacientes críticos. Los protocolos de a bordo han extremado la limpieza y el aislamiento de camarotes, mientras los 130 pasajeros restantes permanecen bajo estricta vigilancia médica en medio de un escenario de incertidumbre.






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