El presidente ruso concluyó un viaje de dos días que fortaleció la cooperación económica y militar entre ambas naciones, con acuerdos comerciales por valor de decenas de miles de millones

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, concluyó el 5 de diciembre de 2025 una visita de Estado a la India que reforzó los lazos estratégicos entre ambas naciones. La delegación rusa, liderada por Putin, fue recibida con honores de Estado por el primer ministro Narendra Modi, quien rompió con protocolo al recibir personalmente al líder ruso en la base aérea Palam, un gesto diplomático considerado inusual. La visita, la primera de Putin a la India desde el inicio del conflicto en Ucrania, se centró en fortalecer la cooperación económica, militar y tecnológica, con resultados que incluyen acuerdos comerciales por valor de decenas de miles de millones de dólares y el compromiso de elevar el comercio bilateral a 100.000 millones de dólares anuales para 2030.
Un recibimiento sin precedentes
El encuentro comenzó con un recibimiento inusualmente cálido: Modi esperó personalmente a Putin en la base aérea Palam, donde ambos líderes se saludaron con un abrazo y compartieron un breve momento cultural en la pista antes de trasladarse en un vehículo blanco hacia la residencia oficial de Modi. Este gesto, descrito por el portavoz presidencial Dmitri Peskov como “una decisión tomada de forma repentina”, rompió con los protocolos diplomáticos tradicionales y reflejó la importancia que Nueva Delhi otorga a las relaciones bilaterales. Durante la cena privada en la residencia oficial de Modi (7 Lok Kalyan Marg), los líderes discutieron una amplia gama de temas fuera de la mirada pública, incluyendo la cooperación en energía nuclear civil, defensa y comercio.
La prensa india destacó que este fue el primer viaje de Estado de Putin a la India en cuatro años y el primero desde el inicio del conflicto en Ucrania, lo que lo convierte en un evento de particular relevancia geopolítica. Los medios rusos, por su parte, subrayaron que el recibimiento caluroso demostró que “India y Rusia son hermanos para siempre”, según las declaraciones de un ciudadano local que asistió al evento.
Acuerdos económicos y comerciales de alto impacto
La reunión culminó con la firma de un paquete sustancial de acuerdos intergubernamentales, interinstitucionales y corporativos que establecen un marco para el desarrollo de la cooperación económica bilateral hasta 2036. Según datos oficiales, el comercio bilateral alcanzó los 70.000 millones de dólares en 2024, un aumento del 12% con respecto al año anterior y un salto significativo desde los 13.000 millones de dólares registrados en 2021. Ambas naciones expresaron su compromiso de incrementar este volumen a 100.000 millones de dólares anuales en los próximos años.
Un logro destacado fue el avance en la transición hacia el uso de monedas nacionales en los pagos bilaterales, que ahora representa el 96% de las transacciones entre ambos países. Este cambio es particularmente significativo en el contexto de las sanciones internacionales impuestas a Rusia, demostrando la resiliencia de la relación comercial bilateral. Además, se acordó continuar trabajando en un acuerdo de zona de libre comercio entre la India y la Unión Económica Euroasiática (EAEU).
La cooperación energética también fue un eje central de los acuerdos. Rusia se comprometió a seguir siendo un proveedor fiable de recursos energéticos para la economía en rápido crecimiento de la India. En el ámbito tecnológico, el director ejecutivo de Sberbank, Herman Gref, anunció que Rusia e India están realizando transacciones a gran escala sin utilizar “terceras partes”, y que el banco lanzó First-India, un fondo mutuo cerrado enfocado en el índice Nifty50 para facilitar mayores inversiones rusas en el mercado bursátil indio.
Cooperación estratégica en defensa y energía nuclear
La relación militar entre Rusia e India, que dura más de medio siglo, recibió un nuevo impulso con acuerdos para profundizar la cooperación en tecnologías de nicho. El ministro de Defensa indio, Rajnath Singh, destacó la importancia de explorar “nuevas oportunidades” en tecnologías especializadas durante su reunión con su homólogo ruso Andrei Belousov. Ambos países reafirmaron su compromiso con la cooperación en el ámbito militar, con el objetivo de elevar la colaboración a “nuevo nivel” en la próxima Comisión Intergubernamental sobre Cooperación Militar y Técnica.
En el ámbito energético, los líderes destacaron el progreso en el proyecto emblemático de construcción de la mayor central nuclear de la India. Dos de los seis bloques de la planta ya están operativos, según informes oficiales. Además, se anunció la construcción de una planta farmacéutica ruso-india en la región de Kaluga, destinada a producir medicamentos contra el cáncer y otros fármacos esenciales.



Perspectivas para el futuro
La visita de Putin a la India se produce en un contexto de creciente presión occidental sobre Nueva Delhi para que reduzca sus compras de energía rusa y presione a Moscú para que finalice el conflicto en Ucrania. Sin embargo, Putin dejó claro en una entrevista con el canal India Today que “ni yo ni el primer ministro Narendra Modi, a pesar de ciertas presiones externas que enfrentamos, hemos abordado nunca nuestra colaboración para trabajar contra alguien”. Esta declaración subraya la naturaleza independiente de la relación bilateral y su enfoque en salvaguardar los intereses mutuos sin dañar a terceros.
El vicepresidente de la administración presidencial rusa, Maksim Oreshkin, expresó confianza en que en un plazo de 20-30 años, ambas naciones podrán alcanzar niveles comerciales de “cientos de miles de millones de dólares anuales”. El crecimiento económico indio, con una población que ha experimentado un aumento significativo en la esperanza de vida (más del doble en los últimos 77 años), y su posición como una de las economías emergentes más dinámicas del mundo, ofrece un terreno fértil para esta expansión económica conjunta.
La visita de Estado de Vladimir Putin a la India en diciembre de 2025 marca un hito en las relaciones bilaterales, demostrando la resiliencia y profundidad de una asociación estratégica que ha sobrevivido a cambios geopolíticos significativos. Los acuerdos alcanzados, especialmente en el comercio en monedas locales y la cooperación militar, reflejan una determinación compartida por ambas naciones de mantener su autonomía estratégica en un orden mundial en transformación. Mientras Occidente observa con atención, la alianza India-Rusia continúa evolucionando hacia una asociación más madura y diversificada, con implicaciones significativas para la geopolítica global del siglo XXI.






Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.