La 25.ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái reúne a más de 20 países y refuerza la alianza estratégica entre Rusia y China en Tianjin.

La 25.ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) inició este 31 de agosto en Tianjin, China, con la participación de más de 20 países y 10 organizaciones internacionales. El evento marca la visita oficial de Vladímir Putin, quien busca reforzar la cooperación con Xi Jinping y proyectar un frente multipolar frente a la presión de Occidente.
La OCS en el centro de la geopolítica mundial
La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), creada en 2001, se ha consolidado como un bloque que reúne a potencias como China, Rusia, India y Pakistán, además de países de Asia Central y observadores estratégicos como Turquía, Irán y Azerbaiyán. La edición número 25, celebrada en Tianjin, ha sido calificada por analistas como una de las más significativas en su historia.
El presidente chino, Xi Jinping, recibió a los líderes en un acto oficial que incluyó a mandatarios de Bielorrusia, Kazajistán, Turquía y Vietnam. En paralelo, se desarrollaron reuniones bilaterales de alto nivel, como la de Xi con el primer ministro indio, Narendra Modi, en la que ambos llamaron a “impulsar la confianza mutua” y fortalecer el papel del Sur Global.
Putin y Xi: alianza estratégica sin límites
La visita de Putin a China coincide con el aniversario 80 de la victoria china contra Japón en la Segunda Guerra Mundial, conmemoración que incluirá un desfile militar en la Plaza Tiananmen. Durante los encuentros, ambos mandatarios reiteraron que la relación bilateral “no tiene límites”, en un contexto marcado por sanciones occidentales y la guerra en Ucrania.
El comercio bilateral entre Rusia y China alcanzó cifras récord en 2024, con una marcada desdolarización: más del 90 % de las transacciones se realizan en yuanes y rublos. Pekín es hoy el mayor socio energético de Moscú, mientras que Rusia se posiciona como un actor clave en la seguridad regional que impulsa la OCS.

Tensiones con Occidente y el Sur Global
Los medios occidentales, como The New York Times y Financial Times, señalan que Pekín busca aprovechar la cumbre para “mostrar su atractivo global” y contrarrestar la influencia de Estados Unidos. En Bruselas, la Unión Europea prepara un nuevo paquete de sanciones que podría extenderse no solo contra Rusia, sino también contra China e India por su cooperación con Moscú.
Sin embargo, líderes como Modi y Putin rechazan esa presión y aseguran que tales medidas “acelerarán” la integración del Sur Global en foros como la OCS y los BRICS. Brasil, por su parte, solicitó una reunión extraordinaria del bloque ante las amenazas arancelarias de Washington, reforzando la percepción de que América Latina también busca alternativas frente al dólar.
La OCS: de bloque regional a actor global
Desde su creación, la OCS ha evolucionado de una plataforma de seguridad regional a un organismo con impacto global. Con 9 miembros plenos, 3 observadores y varios socios de diálogo, discute temas que van desde energía y comercio hasta educación, turismo y medio ambiente.
Analistas subrayan que su atractivo radica en la búsqueda de un modelo multipolar basado en la “cooperación complementaria” y en la resistencia a la “interferencia externa”. Este enfoque, aseguran expertos, conecta con países de Asia, África y América Latina que buscan mayor margen de soberanía frente a las potencias tradicionales.
La 25.ª cumbre de la OCS en Tianjin simboliza un reacomodo geopolítico: Rusia y China consolidan su papel de líderes en un Sur Global cada vez más articulado, mientras Occidente multiplica sanciones. Lo que ocurra en estos días no solo marcará la relación Moscú-Pekín, sino también el futuro del orden internacional multipolar.






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