Medidas sin precedentes, limbo legal para miles y un debate histórico en la Corte Suprema marcaron un año crítico para migrantes.

En 2025, Estados Unidos vivió un año calificado como «horroroso» para la comunidad migrante, con medio millón de deportaciones y 1,6 millones de autodeportaciones según cifras analizadas por expertos. El abogado de inmigración Ángel Leal en el episodio de Así veo las cosas con Jorge Ramos, advierte que 2026 podría agravar la crisis, con suspensiones de trámites, el futuro de la ciudadanía por nacimiento en manos de la Corte Suprema y restricciones previas al Mundial de Fútbol.
Avalancha de medidas y la estrategia de la crueldad
La administración estadounidense implementó una serie de políticas migratorias sin precedentes durante 2025, descritas por Leal como «el proyecto de ilegalización masiva más grande de la historia». Según datos del Centro Pew, más de 2 millones de personas —entre deportados y autodeportados— abandonaron el país. El especialista señala que operativos como redadas indiscriminadas y separaciones familiares buscan generar «miedo deliberado», incluso contra migrantes sin antecedentes penales. Un reporte del New York Times revela que el 66% de los deportados en 2025 carecían de historial criminal.
Beneficios migratorios revocados: el colapso de vías «legales»
Miles de migrantes que ingresaron mediante programas aprobados por el gobierno enfrentan hoy un limbo jurídico. Leal explica que cerca de 1,5 millones de personas —incluidos beneficiarios del parole humanitario para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos, y usuarios de la app CBP One— perdieron su estatus tras cambios abruptos en políticas. «Quienes siguieron las reglas ahora son tratados como indocumentados», denuncia. Además, la cancelación del TPS (Estatus de Protección Temporal) para países como Venezuela y Honduras deja a comunidades enteras sin protección, pese a que las condiciones en sus naciones de origen —desde dictaduras hasta desastres naturales— no garantizan un retorno seguro.
19 países en pausa y el futuro de la ciudadanía
El Servicio de Inmigración (USCIS) suspendió indefinidamente trámites para nacionales de 19 países considerados «de alto riesgo», incluidos Cuba, Haití y Venezuela. Esto paraliza procesos de residencia y juramentaciones, afectando incluso a casos aprobados durante el mandato de Biden. Paralelamente, la Corte Suprema analizará en 2026 un caso que podría redefinir la ciudadanía por nacimiento para hijos de indocumentados, un derecho amparado por la Decimocuarta Enmienda desde 1898. Leal advierte que, aunque históricamente ha prevalecido la protección constitucional, la composición conservadora del tribunal genera incertidumbre.

Turismo bajo lupa: el reto del Mundial 2026
Con la Copa del Mundo programada para junio-julio de 2026 en México, EE.UU. y Canadá, las solicitudes de visa de turista enfrentan mayores obstáculos: entrevistas consulares exhaustivas, revisión de redes sociales y demoras de meses. Leal anticipa que, pese a promesas de agilización para asistentes al evento, requisitos como «demostrar lazos sólidos con el país de origen» excluirán a muchos aficionados, especialmente de regiones con trámites suspendidos.
El panorama migratorio en EE.UU. refleja una tensión entre políticas restrictivas y el impacto humano en comunidades enteras. Mientras la opinión pública, según encuestas citadas por Leal, comienza a cuestionar la «crueldad sistemática», el 2026 definirá no solo el destino de millones de migrantes, sino también el futuro de derechos fundamentales en un país construido por inmigrantes.








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