Roger Celi, Coordinador del Observatorio Legislativo, aborda la cuestión de las contrataciones en el Parlamento ecuatoriano
En una reciente entrevista, Roger Celi, Coordinador del Observatorio Legislativo, analizó la situación de las contrataciones en la Asamblea Nacional del Ecuador y la posibilidad de nepotismo en el contexto actual.

El pasado [fecha], Roger Celi, Coordinador del Observatorio Legislativo, abordó en una entrevista la cuestión del nepotismo en la Asamblea Nacional del Ecuador. La discusión se centró en las modificaciones legales que han permitido ciertas contrataciones familiares, aunque no se configuren como nepotismo en el marco legal actual. La importancia de este debate radica en la necesidad de fortalecer la ética y la transparencia en la gestión pública.
La Ley Orgánica de la Función Legislativa y el reglamento interno de talento humano han sido modificados en los últimos años, lo que ha generado un marco legal complejo en relación con las contrataciones en la Asamblea Nacional. En 2014, el reglamento de talento humano prohibía de manera taxativa que un familiar de un legislador fuera contratado como asesor o asistente. Sin embargo, en 2020, se introdujo una modificación que abrió la puerta a contrataciones de familiares en otros despachos, siempre y cuando no se tratara de nepotismo directo.
Según Celi, esta modificación ha creado un vacío legal que permite ciertas prácticas que, aunque no se consideran nepotismo en el marco legal actual, generan un problema ético significativo. “No hay nepotismo desde la lectura de la Ley Orgánica de la Función Legislativa, pero sí hay un problema ético bastante serio”, afirmó Celi.

En el contexto actual, la Contraloría General del Estado ha examinado casos similares en otras instituciones, como el Distrito Metropolitano de Quito, donde se determinó la existencia de nepotismo encubierto. En estos casos, la norma no es clara para poder sancionar el nepotismo, lo que ha llevado a la Contraloría a sugerir la terminación de contratos irregulares y a corregir los procesos de contratación.
Celi señaló que, aunque la Ley Orgánica de la Función Legislativa permite ciertas contrataciones familiares, la Ley Orgánica de Control de la Función Ejecutiva (LOCES) establece prohibiciones más amplias. “La LOCES es muy clara, no solo es nepotismo cuando el pariente es la autoridad nominadora, sino que también se extiende a los miembros del cuerpo colegiado”, explicó.
Para abordar estos problemas, Celi sugiere que la Contraloría General del Estado debe realizar un examen especial en la Asamblea Nacional, más allá de las decisiones políticas que pueda tomar el presidente de la Asamblea. Además, se debe fortalecer la institucionalidad del Parlamento para evitar que se convierta en una agencia de empleos.
Celi también destacó la importancia de implementar concursos públicos de contratación del personal parlamentario, establecer un plan de carrera legislativa y realizar evaluaciones periódicas del personal. “Los partidos políticos deben formar a sus cuadros y entender cómo generar disciplina partidista para evitar estas prácticas”, afirmó.
La discusión sobre el nepotismo en la Asamblea Nacional del Ecuador es un reflejo de los desafíos éticos y legales que enfrenta la gestión pública en el país. Aunque la normativa actual permite ciertas contrataciones familiares, es crucial fortalecer la ética y la transparencia en la gestión de los recursos públicos. La ciudadanía debe exigir a las autoridades una investigación seria y transparente sobre las prácticas en la Asamblea Nacional, y los partidos políticos deben asumir su responsabilidad en la formación y disciplina de sus cuadros.







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