Imbabura secuestrada: 21 días de bloqueos y silencio

Imbabura secuestrada: 21 días de bloqueos y silencio

En su columna en Un Café con JJ, el periodista Jimmy Jairala describió una “pesadilla” en Imbabura: 21 días de bloqueos que han dejado a miles de familias aisladas, con mercados vacíos, negocios cerrados y productores obligados a botar leche. Según su relato, los habitantes viven como “rehenes en su propia tierra”, sin poder abastecerse ni trabajar, mientras el clamor por normalidad es silenciado por el ruido de las piedras y las amenazas.

Jairala sostiene que el paro ya no responde a causas sociales legítimas, sino a intereses políticos, minería ilegal, tráfico de combustibles y una estrategia de desestabilización. Señala que las mismas movilizaciones que paralizan Imbabura intentaron ocupar Quito, lo que revelaría, en su análisis, una búsqueda deliberada de caos para debilitar al Estado.

Advierte que, mientras las Fuerzas Armadas y la Policía contienen los desmanes, el crimen organizado aprovecha la distracción estatal para operar con impunidad en contrabando, drogas y armas.

“Imbabura no protesta, sufre”, concluye Jairala, y lanza un llamado nacional: si no se actúa, cualquier provincia podría caer en la misma trampa del chantaje. La urgencia, dice, es devolver la libertad a los ciudadanos y la sensatez al país.

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