
En medio del paro en Imbabura y un clima de incertidumbre, Ecuador no se detuvo. Según datos oficiales del Banco Central, el 2025 arrancó con fuerza: el PIB creció 3,4% en el primer trimestre y 4,3% en el segundo. La inflación bajó a 0,72% anual en septiembre, aliviando el bolsillo de las familias. El empleo también mejora: la tasa de desempleo cayó del 4% al 3,6% en un año.
Las exportaciones no petroleras marcaron récord: 19.149 millones de dólares entre enero y agosto, un alza de 3.194 millones frente a 2024. El sector generó un superávit comercial de 3.112 millones en el primer semestre. Incluso las remesas alcanzaron los 3.724 millones, otro récord histórico.
Sí, el sector petrolero sigue en caída —21,5% menos en exportaciones— y el crecimiento proyectado para 2026 se desacelera a 1,8%. Pero los números de 2025 muestran que, pese al ruido político y social, la economía avanza. Reconocerlo no es propaganda: es mirar el tablero completo para acelerar una recuperación justa y sostenible.






Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.