Tras seis años fuera del país, la exasambleísta asume la dirección del movimiento político con la promesa de reorganizar las bases territoriales y fortalecer la unidad interna de cara a las elecciones seccionales de 2027.

Gabriela Rivadeneira Burbano, quien dejó Ecuador en 2019, ha sido electa como nueva presidenta de la Revolución Ciudadana (RC5) y anuncia su retorno definitivo al país. En entrevista con el programa “A Primera Hora”, la exasambleísta detalló los desafíos que enfrenta la organización política, incluyendo divisiones internas, cuestionamientos éticos a algunos de sus miembros y la necesidad de reconectar con las bases territoriales. Su elección se da en un contexto de crisis de seguridad nacional y a pocos meses de las elecciones seccionales programadas para 2027.
Reorganización territorial como prioridad inmediata
Rivadeneira identificó la reestructuración de la organización política como su tarea principal. Según explicó, la Revolución Ciudadana opera mediante estructuras territoriales que van desde el nivel comunal hasta el nacional, pero muchas de estas bases se encuentran desarticuladas.
“Tenemos una militancia que ha estado aislada y separada del movimiento”, reconoció la dirigente, quien anunció que en los próximos 60 días se convocará a la reestructuración de las organizaciones territoriales en todas las provincias del país.
La nueva directiva nacional, elegida bajo el principio de unidad, creó dos secretarías: una de Gobiernos Autónomos Descentralizados y otra de las Culturas. La primera tendrá como objetivo establecer líneas de coordinación con alcaldes, prefectos y juntas parroquiales del movimiento, mientras que la segunda buscará conectar con las nuevas generaciones a través del arte, la música y el activismo social.
Tensiones con autoridades locales del movimiento
Uno de los temas más delicados que enfrentará Rivadeneira es la relación con las autoridades locales de la Revolución Ciudadana. Durante los últimos años, varios alcaldes y prefectos del movimiento fueron criticados públicamente por la dirigencia nacional, incluso cuando participaban en actos oficiales con el gobierno de Daniel Noboa.
Casos como el del prefecto Leonardo Orlando, quien fue objeto de críticas tras aparecer en un almuerzo oficial con el presidente, evidencian las fracturas internas. Rivadeneira reconoció que tanto el fondo como las formas son importantes en política.
“No podemos seguir en este país como si no pasa nada. El gobierno central debe millones a los gobiernos locales”, señaló la dirigente, quien estableció que habrá una línea de diferenciación entre actos oficiales necesarios para gestionar recursos y actos sociales que podrían interpretarse como cercanía política con el oficialismo.
La nueva Secretaría de Gobiernos Autónomos Descentralizados será el espacio de reflexión y coordinación con estas autoridades, aunque aún no se ha definido quién estará a cargo.
Autocrítica por traiciones y errores en la selección de candidatos
Rivadeneira admitió equivocaciones en la conformación de listas electorales, especialmente tras los casos de Sergio Peña y Jahaira Uresta, asambleístas electos por el movimiento que posteriormente tomaron distancia de la organización.
“Por supuesto que hay autocrítica. Siempre vamos a tener la opción de la traición, pero hay mecanismos que nos pueden permitir tener mejores elecciones”, expresó la dirigente, quien destacó que escuchar a las bases será fundamental para la identificación de cuadros políticos.
El Consejo de Ética y Disciplina del movimiento, ahora bajo la conducción de Gustavo Jalkh, tendrá la responsabilidad de mejorar los mecanismos de selección y evaluación de candidatos.
Cero tolerancia con vínculos al crimen organizado
Ante el escándalo generado por publicaciones periodísticas que vinculan a María Fernanda Vargas, alcaldesa de Simón Bolívar, con Leandro Norero (señalado como líder de una estructura criminal), Rivadeneira fue enfática en señalar que no habrá contemplaciones.
“La ética es una línea roja. Definitivamente tenemos que actuar de manera inmediata”, afirmó la presidenta de RC5, quien confirmó que el caso será abordado por el Consejo de Ética y Disciplina con carácter urgente. Cuando se le preguntó si Vargas podría ser expulsada del movimiento, Rivadeneira señaló que cuando hay actos graves, las sanciones disciplinarias pueden llegar a ese nivel.
La dirigente contrastó esta posición con lo que considera un encubrimiento del oficialismo en la Asamblea Nacional, donde según afirmó, la bancada de Acción Democrática Nacional (ADN) ha bloqueado procesos de fiscalización relacionados con el narcotráfico.
Formación de cuadros y comunicación política
Rivadeneira planteó que una de las principales debilidades del movimiento ha sido la formación esporádica de cuadros políticos. Propuso establecer una escuela permanente y sistemática que prepare a futuros candidatos en administración pública, planificación, manejo presupuestario y participación ciudadana.
“Cambiar el marketing por la comunicación política” es uno de los ejes de su gestión, en un contexto donde reconoce que la disputa del sentido común, la verdad y la razón se ha visto afectada por desinformación y violencia digital.
La dirigente, que pasó los últimos años en México colaborando con el gobierno de Claudia Sheinbaum en temas de organización de mujeres y asambleas populares, manifestó su intención de aplicar metodologías similares en Ecuador, priorizando la democracia participativa desde las bases.
Críticas al gobierno y llamado a la movilización social
Rivadeneira calificó al gobierno de Daniel Noboa como “ilegítimo y ausente del territorio”, y responsabilizó al Estado por el avance del crimen organizado en espacios abandonados por la institucionalidad.
“Ningún espacio queda vacío. Si el territorio es abandonado por el gobierno, otro toma ese espacio. Y ese ha sido en estos últimos años el crimen organizado”, expresó la dirigente, quien hizo un llamado a movilizaciones hacia las gobernaciones y el gobierno central para exigir el cumplimiento de las asignaciones presupuestarias a los gobiernos locales.
La nueva presidenta de RC5 también denunció que el Consejo Nacional Electoral mantiene impagos al movimiento desde 2022, pese a que en consulta popular se rechazó la eliminación del presupuesto a los partidos políticos.
Posicionamiento internacional y defensa de Venezuela y Cuba
Uno de los aspectos más polémicos de la entrevista fue el posicionamiento de Rivadeneira respecto a Venezuela. La dirigente defendió al gobierno de Nicolás Maduro y cuestionó la injerencia de Estados Unidos en la región.
Cuando se le preguntó si reconocía el proceso electoral venezolano de 2024, pese a que el gobierno nunca presentó las actas, Rivadeneira estableció comparaciones con otros procesos electorales en la región y enfatizó su rechazo al “secuestro” del presidente Maduro por fuerzas estadounidenses.
“Defendemos a Cuba y Venezuela por el bloqueo de Estados Unidos”, afirmó Rivadeneira, quien evitó responder directamente si Venezuela vive una democracia, argumentando que Ecuador tampoco estaría viviendo plenamente una.
La dirigente también elogió a Delcy Rodríguez, actual presidenta encargada de Venezuela, a quien calificó como “una de las mujeres más formadas y estrategas de la región”.

Aprendizajes y madurez política
Al ser consultada sobre su capacidad de aceptar críticas, Rivadeneira señaló que han aprendido lecciones importantes de las derrotas del movimiento. Reconoció que la comunicación política, el regreso a los territorios y la disputa del sentido común son tareas pendientes.
“La Gabriela Rivadeneira versión 2026 es una Gabriela Rivadeneira mucho más madura que aquella que dejó la presidencia de la Asamblea en 2017”, expresó la dirigente, quien renunció a su cargo en el gobierno mexicano para establecerse definitivamente en Ecuador.
Rivadeneira, de 42 años y originaria de Otavalo, confirmó que no regresará a México y que dedicará su gestión a reconstruir la organización política, fortalecer vínculos regionales y preparar al movimiento para las elecciones seccionales de 2026.
El retorno de Gabriela Rivadeneira a la dirigencia de la Revolución Ciudadana representa un intento de reorganización interna en un momento crítico para Ecuador. Con promesas de depuración ética, fortalecimiento territorial y reconexión con las bases, la nueva presidenta enfrenta el desafío de unificar a un movimiento fracturado mientras el país atraviesa una profunda crisis de seguridad. Los próximos meses mostrarán si su liderazgo logra revertir la desarticulación interna y reconquistar espacios de poder en las próximas elecciones locales.






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