
La Corte Constitucional acaba de abrir la puerta a una Asamblea Constituyente —sin atajos, sin rupturas, dentro del marco legal. Así lo destaca Jimmy Jairala, director de Un Café con JJ, en su editorial matutino.
“La decisión fortalece el Estado de derecho y devuelve la voz al pueblo”, afirma. Según Jairala, el presidente actuó con cálculo político y visión de largo plazo: anticipó movimientos, evitó improvisaciones y consolidó liderazgo institucional.
“No se limitó a administrar crisis: abrió una salida donde muchos solo veían callejones sin salida”, subraya. La clave, recalca, es que serán los ecuatorianos —no los partidos ni los poderes fácticos— quienes definan si avanzan hacia una nueva Constitución.
Este paso, lejos de debilitar la democracia, la revitaliza: la voluntad popular recupera su lugar central. Jairala concluye: “Gobernar también es arriesgarse con visión.
El horizonte ya no es incierto: es ciudadano”. ¿Está Ecuador listo para decidir su futuro constitucional? La pelota, ahora, está en la cancha del pueblo.






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