Atentado a Noboa y tensión en Quito

Atentado a Noboa y tensión en Quito

Un atentado contra el presidente Daniel Noboa en Cañar marcó un punto de inflexión en las tensiones del paro sectorial. Según reportes oficiales, cerca de 500 manifestantes bloquearon la caravana presidencial en el cantón Tambo y dispararon contra los vehículos blindados, dejando al menos tres impactos de bala. Cinco personas fueron detenidas y acusadas de terrorismo.

Mientras, columnas de manifestantes indígenas intentaron avanzar desde La Tacunga hacia Quito, aunque fueron interceptadas. Carlos Vera, en su editorial, advierte que el terreno andino —especialmente los páramos— es estratégico para estos movimientos, que ya han demostrado capacidad de movilización hacia la capital.

En Quito, grupos civiles se organizan con palos y bates para repeler posibles incursiones, lo que eleva el riesgo de choques violentos. Vera destaca la postura de Monseñor Luis Cabrera, quien insiste en el diálogo, recordando que funcionó en gobiernos anteriores, aunque hoy el contexto es distinto: minería ilegal y crimen organizado financian parte de las protestas.

El analista subraya que el Estado ha perdido control en zonas más allá de los llamados “santuarios”, y que recuperar soberanía será un desafío institucional mayúsculo. Ante la escalada, urge evitar la confrontación y retomar canales de diálogo reales.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.