La modernización del transporte público en la capital ecuatoriana
Quito, conocida como “la ciudad más linda del mundo”, ha dado un paso significativo hacia la movilidad sostenible con la inauguración de su nueva flota de trolebuses eléctricos. Este proyecto no solo mejora la calidad de vida de los habitantes, sino que también refuerza el compromiso de la ciudad con la modernización y el cuidado del medio ambiente.

El pasado 31 de marzo, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, junto con autoridades municipales y ciudadanos, presentó la nueva flota de trolebuses eléctricos en el parque de la Niña, en el norte de la ciudad. Este evento marcó el inicio de un nuevo capítulo en la historia del transporte público quiteño, con la puesta en marcha de 46 unidades eléctricas que pronto se verán complementadas por otras 14.
La iniciativa ha sido recibida con gran entusiasmo por parte de la ciudadanía. Eduardo Moncayo, un usuario del transporte, expresó su felicitación al alcalde por la renovación de las unidades. “Es digno de aplauso. Después de 30 años, tenemos nuevos trolebuses. Esto es digno para Quito”, dijo Moncayo, quien también instó a la comunidad a cuidar las nuevas unidades y a promover una cultura ciudadana de respeto y orden.
Xavier Vásquez, gerente general de la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros de Quito (EPMTPQ), destacó los beneficios ambientales de los nuevos trolebuses. “Vamos a mejorar el ambiente, reduciendo 8,700 toneladas de CO2 y descontaminando auditivamente a través de la reducción del 50% del ruido”, afirmó Vásquez. Además, los nuevos vehículos ofrecen un servicio de alta calidad con seguridad, comodidad, accesibilidad e inclusión.

Henry Vinueza, conductor de uno de los nuevos trolebuses, expresó su emoción por conducir las unidades. “Aquí podemos ver el cambio de los motores de combustión a diésel por estos vehículos 100% eléctricos, ecológicos, que darán a los usuarios comodidad y más amplitud. Incluso tienen lugares para cargar el celular, lo que permite brindar un mejor servicio a los ciudadanos”, dijo Vinueza.
La adquisición de las 60 unidades eléctricas fue posible gracias a la cooperación internacional. En 2023, la Alcaldía de Quito, a través de la Empresa de Pasajeros, suscribió un Memorando de Entendimiento con la Oficina Multipaís de la Oficina Andina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS). El Consorcio norteamericano-chino IFS-Yutong fue el encargado de fabricar las unidades, que llegaron desde Shanghái, China.
Las nuevas unidades, con 18 metros de longitud y capacidad para 160 pasajeros, están equipadas con pantallas informativas, 20 cámaras de seguridad, sistema de ventilación, cargadores USB y señalética inclusiva. Están diseñadas para adaptarse a la infraestructura de la ciudad y ofrecer un servicio de alta calidad.
La inauguración de la nueva flota de trolebuses eléctricos en Quito es un ejemplo de cómo la tecnología y la innovación pueden transformar positivamente la vida de los ciudadanos. Mientras otras ciudades en América Latina buscan soluciones sostenibles para sus problemas de movilidad, ¿qué otras iniciativas podrían implementarse para mejorar la calidad de vida y el medio ambiente en nuestras urbes?






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