
¿Sabías que Quito superó una de las emergencias más graves en su historia de abastecimiento de agua?
Desde la planta de tratamiento del Troje, el alcalde Pabel Muñoz anuncia buenas noticias: el agua ya fluye nuevamente gracias al trabajo coordinado de técnicos, ingenieros y personal municipal. Las compuertas de la Mica están abiertas, la tubería de 46 kilómetros funciona sin novedad y el proceso de potabilización avanza con éxito. Este sistema abastece a más de 90 mil personas en seis parroquias del sur de Quito. Pero hay una clave: el consumo responsable.
Muñoz hace un llamado ciudadano: “No hagan un consumo exagerado. Con un uso normal, el agua llegará a todos los barrios”. Tras días de trabajo intensivo en el páramo Antisana y en las instalaciones de tratamiento, el sistema se estabilizará en aproximadamente 48 horas. Tanqueros seguirán trabajando hasta garantizar el 100% del servicio.
“Con la fuerza de los quiteños, estamos saliendo de esta emergencia”, asegura el alcalde. Este es un paso más… pero no el último.



Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.