En entrevista exclusiva, el presidente del Ecuador aborda el manejo del paro nacional, la consulta popular, la seguridad en Galápagos y las políticas económicas que, según su gobierno, han reducido la pobreza y controlado la inflación.

En una entrevista realizada en el Centro Digital de prensa.ec, el presidente de la República, Daniel Noboa, analizó los desafíos del país tras el reciente paro nacional, defendió su enfoque de diálogo descentralizado con comunidades indígenas, anunció medidas de reactivación para provincias afectadas como Imbabura y Cotopaxi, y explicó su visión sobre la consulta popular que definirá si Ecuador convoca a una Asamblea Constituyente. La conversación, clave en un momento de inflexión política y económica, ofrece una radiografía de su gestión a un año de asumir el cargo.
Un nuevo enfoque en el diálogo con los pueblos indígenas
El presidente Noboa rechazó la narrativa de que su gobierno rompió el diálogo con los movimientos indígenas. “Siempre hubo diálogo”, afirmó, al destacar que su administración ha priorizado el contacto directo con pequeños agricultores, cooperativas y comunidades locales, en lugar de negociar únicamente con estructuras centralizadas como la CONAIE.
Según Noboa, este cambio de dinámica permitió identificar a las “víctimas reales” del paro: pequeños comerciantes, floricultores, transportistas y productores que vieron destruidos sus medios de subsistencia. A diferencia de gobiernos anteriores, señaló, su enfoque no se basa en “arrodillarse ante exigencias minoritarias”, sino en brindar apoyo concreto a quienes sufrieron daños materiales o económicos.
Este enfoque, aseguró, ha generado un respaldo social en zonas históricamente movilizadas. Citó como ejemplo a la provincia de Cotopaxi, que —según datos del SRI y del Ministerio de Trabajo— lidera en generación de empleo adecuado en 2025, superando niveles previos desde 2018.
Reactivación económica y control de la inflación
Noboa atribuyó el control de la inflación —0,08% en septiembre de 2025— a una combinación de eliminación selectiva de subsidios y aumento de la eficiencia productiva. Como ejemplo, mencionó la entrega de tractores modernos que consumen 40% menos combustible, compensando el impacto del alza en el diésel.
En Imbabura, una de las provincias más afectadas por el paro, anunció un paquete de medidas: créditos del programa “7 por 7”, bonos productivos, pasantías pagadas para jóvenes mediante “Jóvenes en Acción” y el incentivo “Emprende”. Además, reveló que el gobierno de China donará 17 millones de dólares en maquinaria y herramientas productivas para el norte de Pichincha e Imbabura.
El presidente subrayó que estas políticas han permitido reducir la pobreza del 27% al 24% en menos de dos años, con mejoras notables en Sierra Centro, Manabí, Los Ríos y Zamora Chinchipe. “No es una pastillita para el dolor; estamos reforzando el sistema inmune de la nación”, dijo.
Consulta popular y la propuesta de una nueva Constitución
A dos semanas de la consulta popular, Noboa defendió las cuatro preguntas sometidas a votación, incluida la que convocaría a una Asamblea Constituyente. Aclaró que, incluso si no se aprueba la constituyente, las otras tres reformas —reducción de asambleístas, límites al financiamiento partidista y fortalecimiento de la participación ciudadana— entrarían en vigor.
Sobre el contenido de una eventual nueva Carta Magna, evitó adelantar detalles, pero sí planteó principios: una constitución “sencilla, eficiente, con 180 artículos”, que proteja los derechos de la naturaleza pero ponga “al ciudadano que hace las cosas bien” en el centro. Entre los temas prioritarios mencionó reformas al sistema penal, uso de bienes incautados al crimen organizado y mecanismos de atracción de inversión extranjera con garantías legales, como el contrato-ley con arbitraje internacional.
Descartó un modelo federal por la “pequeña extensión territorial” del país, pero abrió la puerta a mayores autonomías bajo reglas estrictas. También se mostró favorable a un sistema bicameral y a que las autoridades de control sean nominadas por funciones del Estado y confirmadas por el Legislativo.
Bases militares, seguridad y soberanía en Galápagos
En medio de polémicas sobre soberanía, Noboa aclaró que la pregunta sobre “bases extranjeras” en la consulta popular no implica ceder territorio, sino permitir cooperación internacional en seguridad. “No es una base militar; es un centro de control contra pesca ilegal, narcotráfico y tráfico de combustibles”, explicó.
Destacó que la presencia de flotas pesqueras ilegales —especialmente chinas— y el hallazgo reciente de armamento pesado en Galápagos (incluyendo rifles Barrett y lanzacohetes) justifican una mayor vigilancia. Subrayó que cualquier cooperación estaría sujeta a leyes ecuatorianas y bajo control estatal. Además, mencionó Salinas como otro posible punto de cooperación por su infraestructura y ubicación estratégica.
Salud, turismo y desafíos pendientes
Sobre el desabastecimiento de medicinas, anunció la implementación del sistema Health Bird en el Ministerio de Salud desde noviembre, con apoyo de una empresa japonesa especializada en gestión logística con inteligencia artificial, ya utilizada en Perú.
En turismo, celebró el aumento de reservas en Imbabura, Otavalo e Ibarra tras la reducción del IVA al 8% en la región y la estabilidad en las carreteras. “La gente siente paz y está viajando”, señaló, anticipando un impulso adicional en los feriados de fin de año.
El presidente Noboa cerró la entrevista con un llamado a la confianza basada en resultados: “No vivo de buenas intenciones, sino de bolsillos más llenos y barrigas llenas”. Su discurso refleja una apuesta clara por la gobernanza técnica, la descentralización de beneficios y una redefinición del contrato social que busca romper con décadas de confrontación entre el Estado y sectores movilizados. A días de una consulta que podría reconfigurar el marco constitucional del país, su mensaje es inequívoco: el Ecuador que imagina se construye con eficiencia, justicia y sin privilegios.







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