El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, asegura que la soberanía del país sobre el Canal no está en discusión, tras una reunión con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en medio de tensiones por la influencia china.
En una reunión clave con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, el presidente panameño, José Raúl Mulino, reafirmó la soberanía de Panamá sobre el Canal y descartó renovar el acuerdo con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China. Mulino destacó la importancia de fortalecer la relación bilateral con EE.UU., mientras miles de panameños protestaban en las calles contra las presiones estadounidenses.

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, sostuvo una reunión de casi una hora con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en la que abordaron temas críticos como la influencia china en el Canal, la crisis migratoria y la cooperación en seguridad. Mulino describió el encuentro como “respetuoso y cordial”, enfatizando que la soberanía panameña sobre el Canal no está en discusión. “El Canal es operado por nuestro país y así seguirá siendo”, afirmó Mulino.
Uno de los temas centrales de la reunión fue la preocupación de EE.UU. por la presencia china en los puertos del Canal. Mulino explicó que, por primera vez en la historia, los puertos operados por empresas chinas están siendo auditados por las autoridades panameñas. “Esperamos los resultados de la auditoría para actuar en consecuencia”, dijo el presidente, quien también anunció que su gobierno no renovará el memorándum de entendimiento con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, firmado en 2017.
Mulino y Rubio discutieron ampliamente el tema migratorio, particularmente el flujo de migrantes a través del Tapón del Darién. El presidente panameño destacó que, gracias a las medidas implementadas, la afluencia de migrantes ha disminuido en un 94% en comparación con el año pasado. Además, propuso ampliar el memorándum de entendimiento con el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. para facilitar la repatriación de migrantes desde Panamá. “Ofrecí la pista de Metetí como punto de operaciones para este fin”, explicó Mulino.

La reunión también abordó el aumento de la actividad de los cárteles mexicanos y el Tren de Aragua venezolano en la región. Mulino reconoció la preocupación de EE.UU. por el narcotráfico y expresó su disposición a colaborar en la lucha contra estas organizaciones criminales. “Estamos comprometidos con la seguridad de nuestra región”, afirmó.
Mulino destacó la importancia de fortalecer las relaciones bilaterales con EE.UU., especialmente en materia de inversiones. Invitó a empresas estadounidenses a participar en proyectos de infraestructura en Panamá y criticó la falta de un embajador estadounidense en el país durante casi cinco años. “Estados Unidos ha dejado mucho espacio vacío en Panamá”, señaló.
La reunión se llevó a cabo en medio de protestas masivas en Panamá, donde miles de ciudadanos salieron a las calles para defender la soberanía nacional y rechazar las presiones de EE.UU. Mulino aseguró que no hay ninguna amenaza real contra el Canal y pidió calma a la población. “No sentí un clima de controversia ni de irrespeto durante la reunión”, afirmó.
La reunión entre Mulino y Rubio marca un nuevo capítulo en las relaciones entre Panamá y EE.UU., pero también plantea desafíos significativos. ¿Cree que la soberanía panameña sobre el Canal está realmente garantizada? ¿O considera que las presiones de EE.UU. podrían intensificarse en el futuro? Comparta sus opiniones y únase a la conversación.






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