El presidente panameño abordó en exclusiva el simbolismo del Nobel, la transición democrática en Venezuela y su postura sobre el régimen de Maduro.

Lead: En una entrevista concedida recientemente, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, reiteró su respaldo a María Corina Machado, líder opositora venezolana, y analizó los desafíos de la transición democrática en Venezuela. En un diálogo cargado de anécdotas personales y reflexiones geopolíticas, Mulino destacó el peso simbólico del galardón internacional que respalda su lucha, descartó negociaciones vigentes para ofrecer asilo a Nicolás Maduro y advirtió sobre los riesgos para la estabilidad regional en países como Nicaragua y Honduras.
Un gesto personal: el vestido de María Corina
Mulino sorprendió al revelar que custodia en su residencia el traje típico panameño que planeaba entregar a Machado durante su visita a Panamá. “Es una primicia: lo traje en mi avión desde Panamá. Cuando ella llegue, se lo daré”, afirmó, subrayando su cercanía con la figura opositora. El mandatario evitó precisar fechas para el encuentro, pero insistió: “Panamá entero está con ella. Es un símbolo de la lucha por la libertad en el continente”.
El Nobel como símbolo de cambio
Consultado sobre el impacto del premio Nobel en la causa venezolana, Mulino enfatizó que “en política hay simbolismos. Este demuestra que los astros se alinean tras la libertad de Venezuela”. Sin embargo, evitó pronosticar una caída inmediata del régimen de Maduro: “No soy quién para aconsejar a María Corina. Eso es un tema estrictamente venezolano”.
Asilo a Maduro: una oferta histórica sin vigencia
Ante rumores sobre una posible mediación de Panamá para facilitar la salida de Maduro, el presidente aclaró que su propuesta de “trampolín transitorio” data de meses atrás y no está en la agenda actual. “Panamá ha ayudado en crisis internacionales, pero hoy no hay comunicación con ese gobierno. Su arrogancia los ha nublado”, sentenció.
Lecciones desde una transición propia
Mulino, quien vivió la transición post-dictadura en Panamá, admitió que el proceso venezolano será complejo: “Es difícil, pero la tenacidad de su pueblo los llevará lejos”. Destacó la importancia de custodiar documentos electorales que respaldan el triunfo opositor: “Las actas están en Panamá. Son prueba del rechazo popular a la dictadura”.
Preocupación por Centroamérica
El mandatario alertó sobre el estancamiento del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) por el veto de Nicaragua: “Todo está parado. El proceso de integración que vi nacer en los 90 se autoextingue”. También expresó inquietud por Honduras: “Ojalá resolvamos esa crisis respetando la democracia”.
Actas y esperanza: el rol de Panamá
Mulino enfatizó que su apoyo a Venezuela no busca injerencia, sino respaldar “a un pueblo que merece libertad”. Rechazó vincular la crisis venezolana con un efecto dominó automático en la región: “Cada nación es un mundo. Ojalá sirva para inspirar soluciones, pero no es matemático”.

Las declaraciones de José Raúl Mulino reflejan un equilibrio entre diplomacia y firmeza. Mientras Panamá custodia pruebas del descontento venezolano, el presidente insta a no subestimar los retos de una transición democrática. Su mensaje es claro: la lucha por la libertad requiere tiempo, pero los símbolos —como un traje guardado o un Nobel— pueden acelerar el cambio.






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