El presidente salvadoreño inicia proyecto penitenciario inspirado en su controvertido modelo contra pandillas

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, arribó este martes 13 de enero de 2026 a Costa Rica en una visita oficial para colocar la primera piedra de una cárcel de alta seguridad inspirada en el modelo implementado en su país para combatir a las pandillas, un viaje que ha generado controversia por realizarse en plena campaña electoral costarricense.
Recepción oficial y agenda diplomática
Bukele fue recibido en la Base 2 del Ministerio de Seguridad de Costa Rica, ubicada en el aeropuerto Juan Santamaría, por la vicepresidenta costarricense Mary Munive y el canciller Arnoldo André. La visita forma parte de una gira diplomática que busca fortalecer los lazos bilaterales y explorar oportunidades de cooperación en distintas áreas, especialmente en materia de seguridad.
Según fuentes diplomáticas, las conversaciones entre ambas naciones incluirán temas como la integración regional, el intercambio comercial y la colaboración en políticas de seguridad pública. Ambas partes han manifestado interés en profundizar la cooperación tecnológica y el intercambio de experiencias en políticas públicas efectivas.
El programa de la visita contempla una agenda de trabajo que incluye encuentros con funcionarios de alto nivel, así como actividades protocolarias. Para este miércoles 14 de enero, Bukele colocará formalmente la primera piedra del Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (CACCO).
La polémica visita en contexto electoral
La presencia de Bukele en territorio costarricense ha generado controversia debido al momento escogido: Costa Rica se encuentra en plena campaña electoral rumbo a los comicios presidenciales del próximo 1 de febrero de 2026, en los que la candidata oficialista, Laura Fernández, marcha como líder en las encuestas.
El Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica (TSE) rechazó el lunes un recurso presentado por un ciudadano que pretendía evitar la visita del mandatario salvadoreño, pero advirtió claramente que Bukele no puede intervenir en asuntos internos del país. “La toma de posición de un mandatario extranjero -en favor o en contra de alguna de las opciones políticas en contienda- constituiría una violación al Derecho Internacional Público”, explicó el TSE en su resolución.
La oposición costarricense ha criticado duramente esta visita, considerándola una maniobra gubernamental para favorecer a la candidata oficialista Laura Fernández, quien se autodenomina “heredera” del actual mandatario, Rodrigo Chaves. La controversia se intensificó tras recordar que en septiembre pasado, durante un acto oficial de inauguración de escáneres en puertos, la Casa Presidencial costarricense difundió un video en el que Bukele lanzaba un mensaje a favor de la “continuidad” de proyectos del gobierno de Chaves.
El proyecto de la megacárcel
Bukele colocará la primera piedra del Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (CACCO), una obra claramente inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel salvadoreña para pandilleros que se ha convertido en el símbolo de la “guerra” del gobierno de Bukele contra las bandas criminales.
La futura cárcel costarricense, que costará aproximadamente 35 millones de dólares, contará con cinco módulos con una capacidad total de 5.100 reclusos, y según el Gobierno servirá específicamente para encerrar a los presos “más violentos”. La construcción se llevará a cabo en el Centro Penal La Reforma, en la provincia de Alajuela.
Este proyecto se desarrolla en un contexto crítico para Costa Rica, que enfrenta cifras históricas de homicidios con alrededor de 900 cada año, de los cuales aproximadamente el 70% son atribuidos por las autoridades al narcotráfico y el crimen organizado. La seguridad ciudadana se ha convertido en un tema central de la campaña electoral.

Antecedentes de cooperación bilateral
Esta no es la primera visita de Bukele a Costa Rica enfocada en seguridad. El pasado 12 de noviembre de 2024, el mandatario salvadoreño recorrió la principal cárcel del país, conocida como La Reforma, y alertó sobre “síntomas” de criminalidad similares a los que enfrentó El Salvador antes de su ofensiva contra las pandillas.
Por su parte, el presidente costarricense Rodrigo Chaves realizó una visita a El Salvador en diciembre de 2025, donde se reunió con Bukele y recorrió personalmente el CECOT para estudiar el modelo penitenciario que ahora busca replicar parcialmente en su territorio. Estos intercambios reflejan meses de colaboración entre ambos gobiernos para desarrollar el proyecto de la nueva cárcel.
La visita de Bukele llega en un momento crucial para Costa Rica, que busca alternativas para contener el crecimiento de la inseguridad ciudadana, mientras navega un delicado proceso electoral donde la percepción de seguridad podría definir el futuro político del país centroamericano.






Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.