
¿Se justifica un despliegue militar y policial masivo para responder a una protesta ciudadana? Esa es la pregunta central que plantea Alexis Moncayo, periodista de Punto Noticias, en su análisis por Radio Pichincha.
Moncayo cuestiona que el accionar del Estado —con ministros como Reinberg y Lofredo en salas de operaciones del ECU 911— se haya activado con tal intensidad frente a una movilización en Quito que, según múltiples voces independientes, no fue indígena ni violenta.
Cita a analistas como Cordero y el abogado Encalada, figuras ajenas al correísmo o la CONAIE, quienes coinciden: la protesta no representaba una amenaza armada. Moncayo subraya que sí es legítimo desplegar fuerzas frente a grupos criminales como los Choneros o los Lobos, pero no contra manifestantes pacíficos.
Su reflexión apunta a un debate más profundo: ¿se está utilizando la seguridad ciudadana como pretexto para militarizar el espacio público? En un momento de tensión social, su llamado es a distinguir con claridad entre delincuencia organizada y ejercicio democrático del derecho a protestar. ¿Estamos protegiendo a la ciudadanía o reprimiendo su voz?








Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.