
¿Sabía que la política de ciudadanía universal en Ecuador, promocionada como un gesto humanitario, ha permitido la entrada de delincuentes internacionales sin controles?
Gustavo Espinoza, periodista de Un café con JJ, señala que la ausencia de requisitos como antecedentes penales ha facilitado que criminales y organizaciones transnacionales operen en el país. Según su análisis, esta situación ha derivado en un aumento de la inseguridad ciudadana, al desbordar al sistema de justicia y exponer a la población a redes mafiosas.
Espinoza enfatiza que la solidaridad debe ser responsable: proteger a los ecuatorianos no contradice los derechos humanos, sino que exige reglas claras para migrantes. La verdadera inclusión, argumenta, equilibra apertura con seguridad.
¿Está Ecuador pagando el precio de una política mal diseñada? Reflexionemos sobre cómo construir fronteras seguras sin cerrar el corazón.







Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.