Líderes del G20 buscarán consenso en Río: hambre, guerra y clima al centro del debate

En una cumbre marcada por tensiones, los mandatarios discutirán estrategias globales para combatir el hambre, preservar la paz y mitigar el cambio climático.

Los líderes más influyentes del mundo trazarán un camino hacia soluciones compartidas en un contexto de tensiones geopolíticas y desafíos sociales sin precedentes.

Líderes del G20 buscarán consenso en Río: hambre, guerra y clima al centro del debate

Los ojos del mundo estarán puestos en Río de Janeiro este 18 de noviembre de 2024, cuando los líderes del G20 inicien una cumbre que promete ser decisiva para la gobernanza global. Bajo estrictas medidas de seguridad, el Museo de Arte Moderno de Río se convertirá en el epicentro de decisiones que afectarán el futuro del planeta. Entre los principales ejes de discusión figuran una Alianza Global Contra el Hambre, la búsqueda de un alto el fuego en Gaza y la reafirmación de la soberanía ucraniana frente a Rusia.

Esta cumbre será recordada no solo por los acuerdos alcanzados, sino también por encuentros políticos inéditos, como el primer apretón de manos entre el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y su homólogo argentino Javier Milei, ambos en extremos ideológicos opuestos. Este gesto, aunque frío, marca un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países.

Las principales potencias económicas, junto con países en desarrollo y organizaciones internacionales, estarán representadas por 55 naciones. Sin embargo, esta diversidad también refleja las profundas divisiones internas del foro. La ausencia de Vladimir Putin, atribuida a la orden de captura internacional que pesa sobre él, es un recordatorio de las tensiones geopolíticas que impactan las negociaciones multilaterales.

Líderes del G20 buscarán consenso en Río: hambre, guerra y clima al centro del debate

En el primer día, el anfitrión Lula da Silva lanzó la Alianza Global Contra el Hambre, una iniciativa respaldada por 147 miembros fundadores, que busca beneficiar a 500 millones de personas con proyectos de transferencia de renta y alimentación escolar. No obstante, Argentina, inicialmente ausente de esta iniciativa, se sumó a última hora, reflejando las divergencias que persisten incluso entre los mismos miembros del G20.

En paralelo, Joe Biden urgirá a los líderes a incrementar la presión sobre Hamás y reiterará su apoyo a la integridad territorial de Ucrania. Estos temas, aunque prioritarios, encuentran resistencias, particularmente de países que cuestionan las políticas de sanciones económicas y la narrativa unilateral sobre los conflictos globales.

Mientras la lucha contra el hambre y la pobreza domina las discusiones, el cambio climático y la transición energética también serán prioritarios. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, aprovechará su primera participación internacional para proponer un fondo global para reforestación, financiado con el 1 % del gasto militar global, equivalente a $24,000 millones de dólares anuales. Su plan aspira a reforestar 15 millones de hectáreas y mitigar 30 millones de toneladas de CO₂.

Este llamado a la acción resalta la creciente relevancia del G20 como foro no solo económico, sino también social y ambiental. Sin embargo, ¿será suficiente para superar las resistencias políticas y avanzar hacia un consenso global efectivo?

Fuente: prensa.ec

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