Una encuesta reciente revela que la población prioriza el sistema de bienestar danés frente a la incertidumbre del modelo estadounidense.

Una nueva encuesta publicada en enero de 2026 revela que el 76% de los groenlandeses se opone a que su territorio ártico se convierta en parte de los Estados Unidos. El rechazo masivo se fundamenta en la preocupación de perder el sistema de bienestar social danés, que incluye salud universal y educación gratuita, a cambio de los modelos privados vigentes en la nación norteamericana. Solo un 8% de la población considera ventajosa la adhesión, mientras que un 16% se mantiene indeciso ante la propuesta.
Defensa del modelo de bienestar nórdico
El estudio, realizado por el encuestador danés Sune Steffen Hansen, destaca que la satisfacción con la situación actual de la isla es elevada. Como territorio semiautónomo de Dinamarca, Groenlandia disfruta de beneficios que incluyen seguridad social y educación superior gratuita, pilares del modelo escandinavo.
Lars Løkke Rasmussen, Ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca, desestimó previamente que incentivos financieros pudieran motivar una separación de la corona danesa. Según declaraciones de Rasmussen, es poco probable que Estados Unidos financie un sistema de bienestar de estilo nórdico en Groenlandia cuando no lo ha implementado en su propio territorio. Por su parte, The Wall Street Journal reportó que solo el 3% de los habitantes percibe como “muy positivos” los beneficios que podría ofrecer el gobierno estadounidense.
Diferencias regionales y temores militares
La oposición más drástica se concentra en la capital, Nuuk (municipio de Sermersooq), donde el rechazo alcanza el 81%. En contraste, la zona sur de Kujalleq muestra una apertura ligeramente mayor con un 16% de apoyo a vínculos más estrechos con Washington, aunque la negativa sigue siendo mayoritaria con un 69%.
Más allá de lo económico, existe una marcada ansiedad sobre una posible intervención militar. El 54% de los encuestados expresó temor ante la posibilidad de que Estados Unidos despliegue fuerzas para tomar el control de la isla. Estos datos coinciden con sondeos previos de la firma Verian, donde casi la mitad de la población calificó el interés del presidente Donald Trump como una amenaza directa a su soberanía.
Cooperación europea y diálogo diplomático
Tras semanas de tensión diplomática y amenazas de aranceles, el panorama parece entrar en una fase de diálogo. El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, confirmó ante el parlamento que las conversaciones con Washington han iniciado, pero subrayó que cualquier avance debe ir de la mano con el fortalecimiento de la cooperación europea.

“No estamos solos y estamos protegidos. Todos los países de la Unión Europea nos apoyan”, afirmó Nielsen. Mientras tanto, la crisis ha tenido repercusiones internacionales, influyendo en la opinión pública británica, donde el interés por la autonomía europea ha crecido frente a la tradicional alianza transatlántica.







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