Bogotá será sede de la V Cumbre Amazónica: líderes buscan pactos frente a crisis ambiental

Presidentes de ocho países amazónicos se reunirán el 22 de agosto para adoptar una declaración conjunta que oriente acciones regionales ante los desafíos climáticos, sociales y ambientales del bioma.

La ciudad de Bogotá acogerá el próximo 22 de agosto la V Cumbre de Presidentes de los Estados Parte del Tratado de Cooperación Amazónica (TCA), un encuentro clave que reunirá a los mandatarios de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. El objetivo central será adoptar una declaración conjunta que consolide acuerdos regionales y defina acciones concretas para enfrentar las amenazas que cercan a la Amazonía, considerada el pulmón del planeta.

Bogotá será sede de la V Cumbre Amazónica: líderes buscan pactos frente a crisis ambiental

La V Cumbre Amazónica se enmarca en una coyuntura crítica para el bioma amazónico, que enfrenta presiones crecientes por deforestación, economías ilícitas, minería ilegal y proyectos extractivos. Según la canciller encargada de Colombia, Yolanda Villavicencio, el evento funcionará como una “pre COP30”, en referencia a la cumbre climática que se celebrará en noviembre en Belém do Pará, Brasil.

La cita presidencial será precedida por reuniones técnicas desde el 18 de agosto, y por encuentros de cancilleres y ministros el día 21. Entre los asistentes confirmados figuran el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el canciller peruano Elmer Schialer, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez y representantes indígenas que lanzarán un mecanismo formal de participación en la OTCA.

La cumbre será el cierre de un proceso participativo que incluyó los Diálogos Amazónicos Nacionales y Regionales, desarrollados entre mayo y agosto. En Inírida, Guainía, Colombia, comunidades indígenas, académicos y organizaciones civiles propusieron medidas frente a la deforestación, delitos ambientales y crisis climática. Las conclusiones alimentarán la posición colombiana en la cumbre y en la COP30.

Bogotá será sede de la V Cumbre Amazónica: líderes buscan pactos frente a crisis ambiental

Entre las propuestas destacan el acceso directo a financiamiento para comunidades locales, el fortalecimiento de la gobernanza territorial con enfoque étnico y de género, y el desarrollo de la bioeconomía como alternativa sostenible.

El contexto regional es alarmante. Según reportes de El País, la Amazonía está cercada por grupos armados ilegales que se disputan rentas del oro, la coca, la madera y la marihuana, además de megaproyectos de infraestructura y energía. Expertos advierten que el ecosistema se aproxima a un punto de no retorno si no se toman medidas urgentes.

Durante el foro “Amazonía bajo amenaza”, realizado en Bogotá como antesala de la cumbre, se discutió la convergencia de economías ilícitas y la necesidad de compromisos políticos concretos. Participaron figuras como Julia Miranda, exdirectora de Parques Nacionales de Colombia, y María Alejandra Vélez, directora del Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas de la Universidad de los Andes.

La cumbre también se da en medio de tensiones bilaterales, como la disputa entre Colombia y Perú por la isla fluvial de Santa Rosa. No obstante, ambos países han confirmado su participación y apuestan por avanzar en acuerdos fronterizos y ambientales.

Desde Brasil, Lula da Silva ha calificado el encuentro como un “hito” en la historia de la defensa de la Amazonía y la transición ecológica. La presión de la sociedad civil también se ha hecho sentir, con llamados a abandonar el modelo extractivista y elevar las ambiciones climáticas en todos los foros multilaterales.

La V Cumbre Amazónica representa una oportunidad histórica para que los países de la OTCA pasen de las declaraciones a la acción. Las decisiones que se tomen en Bogotá —o las omisiones que persistan— podrían marcar el rumbo de la región por décadas. Si la Amazonía quiere ser reconocida como solución climática, deberá dejar de ser también territorio de sacrificio. Los ojos están puestos en Bogotá. La selva espera respuestas. Y el mundo también.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.