El presidente Daniel Noboa anunció en Guayaquil la contratación masiva para fortalecer el acompañamiento integral en escuelas públicas, completando un proceso detenido desde 2016.

En Guayaquil, el presidente de la República, Daniel Noboa Azín, junto al Ministerio de Educación, Deporte y Cultura, anunció la incorporación de 1.283 nuevos profesionales a los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE) a partir de noviembre de 2025, con una inversión de USD 2,7 millones. Esta medida completa un total de 2.459 contrataciones en el marco de una política educativa interrumpida desde 2016, con el objetivo de garantizar apoyo psicosocial, emocional y académico a estudiantes en todo el país.
Un impulso al acompañamiento estudiantil tras una década de estancamiento
La reactivación del proceso de contratación para los DECE representa uno de los esfuerzos más significativos del gobierno del “Nuevo Ecuador” en materia de educación integral. Estos departamentos, presentes en instituciones fiscales y fiscomisionales, están conformados por psicólogos, trabajadores sociales y orientadores educativos cuya labor es clave para prevenir la deserción escolar, abordar situaciones de violencia y fortalecer el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes.
Según datos oficiales del Ministerio de Educación, desde 2016 no se había realizado una contratación masiva de este tipo, lo que generó una brecha crítica en la cobertura nacional. Con la incorporación de estos 1.283 profesionales, se alcanza un total de 2.459 nuevos cargos en lo que va del actual gobierno, permitiendo una presencia más robusta en zonas rurales, urbanas marginadas y regiones con altos índices de vulnerabilidad.
“Si el Gobierno no abandona a sus docentes, ellos jamás abandonarán a sus estudiantes”
Durante el acto en Guayaquil, el presidente Noboa subrayó el compromiso del Estado con el talento humano del sistema educativo: “Si el Gobierno no abandona a sus docentes, ellos jamás van a abandonar a sus estudiantes”. La frase, que resonó entre los asistentes, refleja la estrategia gubernamental de vincular inversión en capital humano con resultados en la calidad educativa.
La inversión de USD 2,7 millones no solo cubre salarios, sino también capacitación continua, equipamiento básico y herramientas digitales para el seguimiento de casos. El Ministerio de Educación informó que los nuevos profesionales iniciarán un proceso de inducción en noviembre, antes de su despliegue en las unidades educativas designadas.
Articulación público-privada y enfoque territorial
Aunque el anuncio central se centró en la contratación para los DECE, el evento en Guayaquil también sirvió para destacar otras alianzas estratégicas del gobierno, como la cooperación con Japón y empresas privadas como Suzuki, que han financiado becas y entregado vehículos a deportistas de alto rendimiento. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Educación aclararon que la inversión en los DECE proviene exclusivamente del presupuesto fiscal, sin participación de cooperación internacional ni sector privado.
La estrategia incluye un enfoque territorial diferenciado: las nuevas plazas priorizan provincias con mayores tasas de deserción escolar, como Esmeraldas, Manabí, Los Ríos y partes de la Amazonía. Además, se contempla la inclusión de intérpretes de lenguas originarias en zonas con población indígena, en línea con políticas de interculturalidad.
Desafíos pendientes en la implementación
Expertos en política educativa consultados por prensa.ec señalan que, si bien la contratación es un paso positivo, el éxito dependerá de la sostenibilidad presupuestaria, la supervisión de la calidad del acompañamiento y la articulación con otros actores locales, como gobiernos autónomos descentralizados y organizaciones comunitarias.
Además, persisten retos en infraestructura: muchas unidades educativas carecen de espacios adecuados para las sesiones de consejería, lo que limita la privacidad y efectividad del servicio. El Ministerio ha anunciado que, en 2026, se destinarán recursos adicionales para la adecuación de estas áreas en al menos 500 establecimientos.
La incorporación de más de mil profesionales a los DECE marca un hito en la política educativa ecuatoriana, al retomar una función esencial que había estado en pausa durante casi una década. Si bien el anuncio responde a una necesidad urgente de atención integral al estudiantado, su impacto real dependerá de la continuidad institucional, la transparencia en la asignación de recursos y la capacidad del sistema para adaptarse a las realidades locales. En un contexto de crecientes demandas por bienestar escolar, esta medida podría sentar las bases para una educación más humana, inclusiva y resiliente.








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