
¿Por qué el gobierno evita hablar en medio de la crisis? Esta es la pregunta que plantea Alexis Moncayo en Punto Noticias, tras confirmarse que Carolina Jaramillo, vocera presidencial, no ofrecerá su rueda de prensa semanal —a pesar de los múltiples temas urgentes: represión en Calderón, colapso de los diálogos y 29 días de paro nacional. Moncayo señala que Jaramillo, quien percibe más de $3300 mensuales por una sola conferencia semanal, se ha convertido en un “fusible” para desviar críticas del presidente Daniel Noboa.
Sin embargo, subraya que, por más que se intente, la responsabilidad última recae en quien toma las decisiones: “No son los ministros ni la vocera. El que decide es Noboa”. Moncayo cuestiona si esta estrategia de escudar al mandatario tras funcionarios ya se agotó, especialmente cuando la ciudadanía exige respuestas directas en un contexto de violencia y parálisis económica.
La ausencia de una voz oficial este lunes profundiza la opacidad. En democracia, el derecho a la información no puede suspenderse por conveniencia política. ¿Hasta cuándo el presidente se mantendrá al margen del escrutinio público?






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