Tensión comercial entre ambos países tras decisión del Senasa de Perú; Ecuador responde con medidas técnicas y diplomáticas
El Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (Senasa) comunicó el 1 de julio de 2025 el cierre temporal de su mercado a la pitahaya ecuatoriana, alegando la detección de agroquímicos no permitidos en un lote de esta fruta tropical exportado desde Ecuador. La medida ha generado tensión comercial entre ambos países, afectando uno de los productos agrícolas de mayor crecimiento para el país ecuatoriano.

La Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario del Ecuador (Agrocalidad) respondió con una firme crítica a la decisión de Perú, considerándola un proceso irregular que no está apegado a las normas internacionales ni ha cumplido con todas las instancias técnicas y diplomáticas previas. Según Agrocalidad, el gobierno peruano no agotó los procedimientos establecidos en acuerdos sanitarios internacionales.
“Consideramos que este es un proceso irregular al no estar apegado a las normas internacionales, ni haberse cumplido todas las instancias”, indicó la entidad en un comunicado oficial. Asimismo, señalaron que la decisión de Senasa no se basó en un proceso transparente ni coordinado, como lo establece el marco regulatorio del comercio bilateral.
En respuesta a la medida, Ecuador ha implementado varias acciones, incluyendo la identificación y trazabilidad del lote involucrado en la observación realizada por Perú, el refuerzo de los controles fitosanitarios en los cultivos de pitahaya a nivel nacional, la aplicación más estricta de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) por parte de los productores, y la activación de gestiones diplomáticas con el gobierno peruano para restablecer el flujo comercial.

La pitahaya, conocida también como fruta del dragón, se ha consolidado en los últimos años como uno de los productos agrícolas de mayor crecimiento para Ecuador. Desde que comenzó su exportación a Perú en 2022, la fruta ha ampliado su presencia en mercados internacionales como Estados Unidos, Canadá y Colombia. En enero de 2025, Ecuador logró enviar su primera pitahaya roja a Argentina, marcando un nuevo paso en la diversificación de destinos para este producto exótico.
Durante 2023, Ecuador alcanzó cifras récord en exportaciones de pitahaya, lo que refleja su creciente importancia dentro de la canasta agroexportadora nacional. Según datos de Agrocalidad, ese año se realizaron 9.346 envíos certificados de pitahaya hacia diversos mercados, lo que representó un volumen total de 50 mil toneladas y generó ingresos por 159 millones de dólares. Este dinamismo ha beneficiado particularmente a pequeños y medianos productores, que han encontrado en el cultivo de esta fruta una oportunidad de desarrollo económico en regiones de clima tropical.
El crecimiento del sector también se refleja en la expansión del área cultivada. En 2021, Ecuador contaba con cerca de 1.500 hectáreas sembradas con pitahaya; hoy, esa cifra supera las 8.100 hectáreas. Las principales zonas de cultivo se concentran en la región Amazónica, especialmente en el cantón Palora, provincia de Morona Santiago, y en la Costa, en la provincia de Santa Elena. Los principales destinos de exportación en la actualidad son Estados Unidos, Hong Kong, España, Perú y Canadá.
Mientras continúa la suspensión del ingreso de pitahaya ecuatoriana al mercado peruano, las autoridades de Ecuador han manifestado su intención de resolver el conflicto por medio del diálogo técnico y diplomático, apelando a los canales establecidos en el marco del comercio bilateral y de los acuerdos internacionales en sanidad vegetal.
En una publicación el MAG a través de su cuenta X puntualiza que Ecuador reafirma su compromiso con la inocuidad y calidad de sus exportaciones agrícolas y espera que las conversaciones con Perú permitan superar este impasse sin afectar el desarrollo del sector ni la relación comercial entre ambos países. “La Agencia mantiene activados todos los mecanismos gubernamentales necesarios para restablecer el comercio, y rechaza estas medidas que no cumplen con los procesos internacionales, por su carácter desproporcionado y excesivo”, finaliza el documento.
La tensión comercial generada por el cierre temporal del mercado peruano a la pitahaya ecuatoriana pone de manifiesto los desafíos que enfrentan los países latinoamericanos en materia de comercio agrícola y sanidad vegetal. Mientras Ecuador trabaja en fortalecer sus controles fitosanitarios y gestionar diplomáticamente la reapertura del mercado, el sector productivo espera que esta situación no afecte significativamente su crecimiento económico y la sustentabilidad de miles de familias que dependen de este cultivo. La resolución de este conflicto podría establecer precedentes importantes en las relaciones comerciales bilaterales y en el cumplimiento de normas internacionales de sanidad agrícola.







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