Venezuela exige al Consejo de Seguridad de la ONU condenar agresiones de EE.UU.

El embajador Samuel Moncada denunció ataques a buques civiles, secuestros y apropiación ilegal de petróleo. Reclamó el repliegue militar estadounidense y alertó sobre una “Doctrina Monroe 2.0”.

Venezuela exige al Consejo de Seguridad de la ONU condenar agresiones de EE.UU.

Venezuela instó al Consejo de Seguridad de la ONU a condenar las agresiones militares de Estados Unidos en el mar Caribe, durante una reunión de emergencia convocada el 23 de diciembre de 2025. El embajador Samuel Moncada presentó evidencia de ataques armados contra embarcaciones civiles, secuestros de tripulaciones y la apropiación de 4 millones de barriles de petróleo venezolano, calificando estas acciones como “piratería de Estado”. La denuncia incluyó advertencias sobre las amenazas del presidente Donald Trump de anexar territorios venezolanos, en lo que Moncada describe como un “Corolario Trump” a la histórica Doctrina Monroe, con implicaciones para la estabilidad regional y el derecho internacional.

Denuncias de agresiones en aguas internacionales

El embajador venezolano detalló al menos 29 incidentes en los últimos meses, que habrían dejado 101 civiles muertos en el Caribe y el Pacífico. Moncada acusó a fuerzas militares estadounidenses de ejecutar operaciones de asalto contra buques mercantes en aguas internacionales, secuestrar tripulaciones y confiscar cargamentos de petróleo. “Esto no es guerra; es crimen organizado con uniforme”, afirmó, citando el ataque del 10 de diciembre contra un barco en el Caribe y una repetición similar el 20 de diciembre. Documentos presentados ante el Consejo incluyen registros de interferencia en sistemas de navegación aérea, que según Venezuela, pusieron en riesgo vuelos civiles desde Aruba y Curazao.

La sombra de la Doctrina Monroe y amenazas de anexión

Moncada vinculó las acciones de EE.UU. a una estrategia de dominación continental, remitiendo a declaraciones de Trump del 16 de diciembre: “Venezuela debe devolvernos el petróleo, las tierras y los activos que nos robaron, o enfrentará la furia de la mayor armada de la historia”. El diplomático señaló que el gobierno estadounidense reclama abiertamente la mayor reserva petrolera del mundo, ignorando tratados internacionales como la Convención de Ginebra sobre la Alta Mar (1958) y la Resolución 1803 de la ONU, que protege la soberanía sobre recursos naturales. “No hay sustento legal para esto; es colonialismo del siglo XXI”, enfatizó.

Violación sistemática del derecho internacional

El discurso de Moncada citó 12 instrumentos legales vulnerados por EE.UU., incluyendo la prohibición de la agresión (Resolución 3314 de la Asamblea General) y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Destacó que Washington obstruyó en noviembre un acuerdo del Consejo de Seguridad para proteger civiles en el Caribe, usando su poder de veto. “EE.UU. se coloca por encima de las leyes que ayudó a crear”, afirmó, recordando que el país fue clave en la fundación de la ONU en 1945. Advertió que, ante la escalada, Venezuela ejercerá su derecho a la legítima defensa (Artículo 51 de la Carta de la ONU), pero reiteró su compromiso con la paz.

Guerra informativa y riesgos para América Latina

Moncada denunció una campaña de desinformación para justificar la agresión, comparándola con las narrativas previas a las invasiones a Irak y Libia. Mencionó términos como “delincuentes” y “terroristas” usados por medios alineados a la Casa Blanca para estigmatizar a migrantes venezolanos. “Fabrican realidades para crear pretextos”, dijo, citando a un ex asesor de George W. Bush: “Somos un imperio que crea su propia realidad”. Alertó que Venezuela es solo el primer paso: “El objetivo es controlar el hemisferio bajo una nueva doctrina Monroe”. La Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) aún no han emitido pronunciamientos oficiales.

Venezuela exige al Consejo de Seguridad de la ONU condenar agresiones de EE.UU.

Llamado a la rendición de cuentas y defensa de la soberanía

Venezuela exigió al Consejo de Seguridad tres medidas: condenar las agresiones, ordenar el repliegue militar estadounidense y levantar el bloqueo económico. Moncada propuso activar mecanismos de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para investigar crímenes de lesa humanidad. “El Orinoco siempre será venezolano”, declaró, dirigiéndose a su pueblo: “Estamos unidos, trabajando en campos y hospitales, defendiendo nuestra segunda independencia”.

La denuncia de Venezuela pone a prueba la capacidad de la ONU para contener abusos de potencias globales. Mientras EE.UU. no ha respondido oficialmente, analistas advierten que una escalada militar en el Caribe afectaría rutas comerciales críticas y la seguridad energética mundial. La reunión del Consejo de Seguridad, dominada por tensiones entre miembros permanentes, refleja una crisis en el multilateralismo. La comunidad internacional enfrenta un dilema: ¿prevalecerán las leyes o la fuerza?

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.