John Reimberg, en entrevista con “Un Café con JJ”, aborda el paro de la CONAIE, capturas de alto impacto y la lucha contra economías criminales.

En una entrevista exclusiva con el programa “Un Café con JJ” de Ecuador TV, el ministro del Interior, John Reimberg, detalló este 19 de septiembre de 2025, desde la ciudad de Latacunga, las acciones del Gobierno frente al paro indígena convocado por la CONAIE, los avances en seguridad ciudadana, la captura de 15 de 18 objetivos de alto valor, y el decomiso de más de 800 mil galones de diésel destinados al contrabando. La entrevista es clave para entender la estrategia estatal en un momento de tensión social y repunte del crimen organizado.
Estrategia frente al paro: diálogo y firmeza
Reimberg destacó que, a diferencia de protestas anteriores, la movilización de la CONAIE ha tenido menor apoyo ciudadano. “Son menos los que han querido salir”, afirmó, atribuyendo la convocatoria a “pseudolíderes” que buscan “provocar el caos”. El ministro enfatizó que el bloque de seguridad —integrado por Policía y Fuerzas Armadas— ha actuado con prontitud para despejar vías bloqueadas, evitando que se repitan escenarios de paralización nacional.
Además, reveló que se han congelado cuentas bancarias de dirigentes vinculados a la organización, como parte de una estrategia para desarticular las estructuras financieras que, según el Gobierno, sostienen las protestas. “Estos grupos tienen gente atrás que busca desestabilizar”, dijo, sin mencionar nombres, pero aludiendo a actores políticos que “aplauden como focas” las acciones de desestabilización.
Combate a economías criminales: diésel, minería y narcotráfico
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el impacto del ajuste en el precio del diésel. Reimberg aclaró que la medida no ha afectado al sector transportista legal, sino a “la economía criminal”: contrabandistas, mineros ilegales y redes de narcotráfico que utilizaban el combustible subsidiado para operar. “Hemos decomisado 811.459 galones desde enero”, informó, cifra que supera el millón de dólares en pérdidas evitadas.
El ministro también vinculó el tráfico de combustible con el ingreso de drogas y armas al país: “Pagan con droga, pagan con armas”. En ese contexto, anunció operaciones conjuntas con Metro Ecuador y las Fuerzas Armadas, incluyendo la incautación reciente de 20 cisternas (4.500 galones) en un solo fin de semana.
Seguridad: capturas, extradición y lucha contra la corrupción
Reimberg confirmó que 15 de los 18 objetivos de alto valor identificados por el Gobierno ya están detenidos. Entre ellos, alias “Topo”, líder de estructuras criminales, actualmente en proceso de extradición a EE.UU. “Todo líder criminal será extraditado”, reiteró, destacando operaciones internacionales en Emiratos Árabes y España.
Sobre la corrupción en las fuerzas del orden, el ministro afirmó que 217 policías han sido separados en lo que va del año. “No toleraremos actos contrarios al uniforme”, dijo, y aseguró que militares involucrados también han sido sancionados. Reconoció el problema de la “puerta giratoria” en la justicia, pero destacó avances: “Ya no tenemos 275 arrestos domiciliarios; los seguimos caso por caso”.
Equipamiento, minería ilegal y amenazas internas
El titular del Interior informó que se están adquiriendo 300-400 vehículos nuevos para la Policía, sistemas de software pendientes desde hace años, y vehículos blindados. “Estamos dotando a los 58.000 uniformados con lo necesario”, afirmó.
Sobre la minería ilegal —vinculada directamente con bandas como “Los Lobos”, responsables de la reciente revuelta en la cárcel de Machala con 14 muertos—, Reimberg señaló que es una de las mayores amenazas. “Estamos debilitando esas economías; por eso muchos criminales migran a Perú”, dijo, en alusión a la presión que el Ecuador ejerce sobre las redes ilegales.
La entrevista con el ministro John Reimberg refleja un Gobierno que apuesta por una combinación de firmeza operativa, inteligencia financiera y cooperación internacional para enfrentar la inseguridad y la inestabilidad social. Aunque persisten desafíos —como la violencia carcelaria y la infiltración delictiva en instituciones—, las autoridades insisten en que el camino es la desarticulación sistemática de las economías criminales. Para los ciudadanos, la promesa es clara: seguridad con legalidad, y cero tolerancia a la corrupción.







Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.