Más de 25.000 cocinas de inducción fueron entregadas en ocho provincias, priorizando a los sectores más vulnerables en un esfuerzo por promover el uso de energía limpia.
El Gobierno Nacional distribuyó este viernes miles de cocinas de inducción en ocho provincias del país, destacando su compromiso con la eficiencia energética y el apoyo a las familias más necesitadas. Este programa busca transformar la matriz energética y mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos.

Este viernes 10 de enero, el Gobierno del presidente Daniel Noboa realizó la entrega simultánea de 25.000 cocinas de inducción en las provincias de Pichincha, Los Ríos, Santo Domingo, El Oro, Guayas, Orellana, Imbabura y Santa Elena. La ministra de Inclusión Económica y Social, Zaida Rovira, lideró el evento en el coliseo del Colegio La Salle, Quito, donde se distribuyeron 3.000 cocinas.
Rovira destacó que esta iniciativa responde a la recuperación de recursos abandonados por administraciones pasadas, destinándolos a proyectos que impactan directamente en la ciudadanía. “Estamos dando un uso eficiente a estos bienes para beneficiar a quienes más lo necesitan”, afirmó la ministra, quien estuvo acompañada por el ministro de Telecomunicaciones, César Martín, y otras autoridades.
Rita Peralvo, una madre de familia que recibió una cocina de inducción, expresó su gratitud: “Gracias al Gobierno, ahora puedo cocinar de manera más segura y económica”. Casos como el de Rita reflejan el alcance social del programa, que se ejecuta desde el 18 de diciembre en coordinación con el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), las Fuerzas Armadas, la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) y el Ministerio de Energía y Minas.

El proyecto incluye la instalación gratuita de medidores de 220 voltios y el cableado necesario para los hogares beneficiarios, tarea asumida por la CNEL. Además, el Ministerio de Energía y Minas amplió el beneficio tarifario del Programa de Eficiencia Energética, otorgando hasta 80 kWh mensuales gratuitos a quienes utilicen las cocinas entregadas.
Esta política no solo fomenta el ahorro económico en los hogares, sino que también busca reducir la dependencia de combustibles fósiles y promover una matriz energética más limpia y sostenible.
Las cocinas de inducción entregadas formaban parte de un programa social de administraciones pasadas que, según las autoridades, no cumplió con sus objetivos. La actual gestión busca corregir esos errores y convertir estos recursos en beneficios tangibles para la población más vulnerable.
El programa también subraya la importancia de una estrategia integral para combatir la pobreza energética, especialmente en un contexto donde el acceso a servicios básicos como electricidad eficiente es crucial para el desarrollo humano.
El programa de cocinas de inducción representa una oportunidad para avanzar hacia un Ecuador más inclusivo y sostenible. Sin embargo, el reto de garantizar su implementación efectiva y sostenible sigue latente. ¿Cómo puede el Gobierno asegurar que estas iniciativas se traduzcan en beneficios de largo plazo para las comunidades?
Fuente: prensa.ec






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