El nuevo centro en El Paso tendrá capacidad para 5,000 personas y se levanta en terrenos cercanos a Fort Bliss, según reportes de julio de 2025.
El gobierno de Estados Unidos está construyendo un centro de detención migratoria en El Paso, Texas, con capacidad para albergar a 5,000 personas. La instalación se levanta en terrenos adyacentes a la base militar Fort Bliss, según informes de medios locales y federales en julio de 2025. La medida forma parte de una estrategia de contención migratoria impulsada durante el segundo mandato del expresidente Donald Trump.

Según reportes de El Paso Times y KVIA News, la construcción del centro comenzó en abril de 2025 y se espera que esté operativo antes de finales de año. La instalación está ubicada en una zona desértica a las afueras de El Paso, en el extremo oeste de Texas, donde también se encuentra parte de la base militar Fort Bliss.
El proyecto fue aprobado por la Administración de Servicios Generales (GSA, por sus siglas en inglés) y está siendo desarrollado por una empresa contratista federal. Aunque el gobierno no ha dado detalles sobre el costo total, documentos públicos indican que se trata de una inversión multimillonaria destinada a fortalecer la infraestructura de control migratorio en la frontera con México.
Organizaciones de derechos humanos y abogados de migrantes han expresado preocupación por las condiciones en las que se albergará a los migrantes. Según el American Civil Liberties Union (ACLU), centros similares han sido criticados en el pasado por hacinamiento, falta de acceso a servicios médicos y escaso cumplimiento de estándares internacionales.

“No podemos repetir los errores del pasado. Este centro debe operar bajo estándares de dignidad y respeto a los derechos humanos”, señaló en julio una portavoz del ACLU en Texas.
Por su parte, autoridades locales en El Paso han expresado preocupación por el impacto ambiental y social del proyecto. Algunos vecinos temen que el centro afecte la calidad de vida en la región, especialmente por el tráfico adicional y la presión sobre los recursos hídricos.
La construcción del centro se enmarca en una política migratoria más dura impulsada por el gobierno republicano desde 2024. Durante su segundo mandato, Donald Trump ha reforzado el despliegue militar en la frontera, endurecido los procesos de asilo y ampliado la capacidad de detención de migrantes indocumentados.
Según datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicados en junio de 2025, los cruces irregulares en el suroeste de Estados Unidos han disminuido un 22% respecto a 2024, aunque las detenciones en la región han aumentado. La nueva instalación en El Paso busca aliviar la presión sobre otros centros de detención en Arizona y Nuevo México.
Funcionarios del Departamento de Aduanas e Inmigración (ICE) indicaron a The Texas Tribune que el centro será utilizado principalmente para personas detenidas en puntos de cruce no autorizados, mientras se procesan sus casos migratorios.
La construcción del centro de detención en El Paso refleja el enfoque prioritario del gobierno federal en el control fronterizo. Sin embargo, su puesta en marcha generará nuevos debates sobre los derechos de los migrantes y el uso de recursos públicos en una región que ya enfrenta tensiones sociales y ambientales. La comunidad internacional y organismos de derechos humanos estarán atentos al cumplimiento de estándares mínimos de dignidad en el nuevo centro.






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