Empresarios y Gobierno enfrentan pérdidas millonarias y apuestan por reformas para asegurar la estabilidad energética.
En una entrevista en Teleamazonas, Mónica Heller, presidenta de la Cámara de Comercio de Quito, reveló las devastadoras cifras que deja la crisis energética en el sector comercial e industrial de Ecuador. Las pérdidas ascienden a $7.500 millones y el desempleo ha crecido, reflejando la urgencia de encontrar soluciones viables y sostenibles para enfrentar los continuos cortes eléctricos y sus efectos sobre la economía.

La crisis energética en Ecuador, con apagones que ya superan los 50 días en algunas zonas, ha generado pérdidas millonarias y tensiones tanto en el sector empresarial como en el ámbito laboral. Según Mónica Heller, presidenta de la Cámara de Comercio de Quito, las pérdidas alcanzan $4.000 millones en el sector industrial y $3.500 millones en el comercial, sumando un total de $7.500 millones en apenas dos meses. Esta situación ha desencadenado despidos y una desaceleración en la inversión, poniendo en jaque la estabilidad de miles de familias ecuatorianas y revelando la vulnerabilidad del sistema energético del país.
El impacto de estos apagones ha repercutido en la tasa de desempleo, que ha aumentado en un 1% en la capital, llegando al 9%. Heller enfatiza que el deterioro económico afecta también la moral de los empresarios, quienes, ante la falta de una solución inmediata, han frenado la inversión y el endeudamiento. “La situación es terriblemente difícil. No es viable sostener la productividad bajo estas condiciones”, comenta Heller, quien urge una respuesta oportuna y eficiente.
El presidente Daniel Novoa, en conjunto con la Cámara de Comercio, ha propuesto un plan de alivio financiero que ofrece cierta esperanza. Esta medida, actualmente en discusión en la Asamblea Nacional, incluye beneficios para las empresas afectadas por los cortes de energía. Sin embargo, Heller señala que estos alivios, aunque positivos, son apenas una solución temporal para un problema estructural más profundo.

La solución a la crisis energética también involucra acuerdos internacionales. El gobierno espera comprar 300 megavatios de energía a Colombia y arrendar otros 300 megavatios mediante la adquisición de motores. Esta estrategia, sumada a la compra adicional de 400 megavatios a Colombia, permitiría reducir en gran medida el déficit eléctrico de 1.100 megavatios. Sin embargo, Heller advierte que esta opción podría implicar sobrecostos y dependerá de la disponibilidad de Colombia y Perú, que también enfrentan problemas energéticos.
La raíz de esta crisis energética radica en la falta de diversificación del sistema energético ecuatoriano, que depende en un 70% de la hidroelectricidad. Con la reducción de lluvias, debido al cambio climático, la capacidad de generación se ha visto afectada, y la falta de inversión en infraestructura durante años agrava la situación. Según Heller, Ecuador necesita con urgencia una reestructuración de su sistema energético, donde la inversión privada juegue un papel más activo y el Estado pueda beneficiarse de la producción y distribución.
Además, Heller propone la liberalización de tarifas eléctricas para asegurar la inversión en el sector y mejorar la infraestructura. “No podemos depender de una tarifa subsidiada que ni siquiera cubre los costos de mantenimiento. Ecuador necesita crear un entorno legal que permita a los privados vender energía, mientras el Estado recibe el beneficio del peaje y la distribución”, sugiere Heller, quien insiste en que estas reformas deben implementarse para evitar futuras crisis.
En el corto plazo, Heller y otros líderes empresariales demandan mayor transparencia en la gestión de la crisis. Si bien existe un Comité de Emergencia, Heller considera que la falta de información clara sobre el cronograma de cortes eléctricos y las negociaciones internacionales sigue siendo una preocupación importante para los empresarios y la ciudadanía. La Cámara de Comercio de Quito ha solicitado al gobierno que implemente campañas de uso responsable de energía, ya que “Ecuador debe prepararse para enfrentar una demanda energética en crecimiento y un sistema que actualmente no puede satisfacerla”.
El escenario actual deja muchas preguntas sobre el futuro del sistema energético ecuatoriano y la capacidad del país para sostener una economía estable ante desafíos climáticos y financieros. Heller subraya la necesidad de aprender de los errores pasados, reconociendo la ineficacia de políticas energéticas basadas en decisiones cortoplacistas y sin inversión en mantenimiento. La apertura del sector energético al capital privado es, según Heller, una vía esencial para mitigar esta situación y evitar que el país enfrente crisis similares en el futuro.
Ante la inminente temporada navideña, en la que el consumo energético y la demanda comercial aumentan, el sector empresarial pide soluciones definitivas. “Ecuador necesita paz y estabilidad para cerrar este año. Necesitamos preservar empleos y mejorar nuestra calidad de vida”, concluye Heller.
Las medidas de emergencia actuales y los planes a mediano y largo plazo son cruciales para evitar el colapso de un sistema energético debilitado por años de descuido. ¿Será capaz el Ecuador de reformar su sector energético y evitar futuras crisis? La respuesta dependerá del compromiso del gobierno, los empresarios y la ciudadanía para impulsar un cambio real.
Fuente: TELEAMAZONAS | prensa.ec






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