La empresa farmacéutica británica reconoce que su vacuna puede generar reacciones adversas graves, aunque asegura que son raros y moderados

AstraZeneca, empresa farmacéutica británica, ha admitido que su vacuna contra el COVID-19 puede causar efectos secundarios serios, aunque asegura que son raros y moderados. Esta confesión se produce en el contexto de una demanda colectiva en el Reino Unido, donde se alega que el fármaco ha causado lesiones graves en un número limitado de casos.
La vacuna de AstraZeneca contra el COVID-19, desarrollada en colaboración con la Universidad de Oxford, ha sido ampliamente utilizada en todo el mundo para proteger a las personas contra el virus SARS-CoV-2. Sin embargo, en un documento legal presentado en un tribunal británico, AstraZeneca admitió que su vacuna puede causar un efecto secundario raro, informaron medios de prensa británicos. Este efecto secundario se refiere a un síndrome de trombosis con trombocitopenia, que afecta a las venas craneales y esplácnicas, principalmente en mujeres de mediana edad.
Aunque AstraZeneca asegura que estos efectos secundarios son raros y moderados, la confesión ha generado preocupación entre los expertos y los pacientes que han recibido la vacuna. La vacuna ha sido ampliamente utilizada en América Latina, donde se habían anunciado planes para producir decenas de millones de dosis. Sin embargo, la falta de vacunas en algunos países ha generado críticas a los gobiernos por no haber priorizado otras opciones, como la vacuna de Pfizer-BioNtech.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recordado que fue muy claro en sus recomendaciones sobre la vacuna, destacando que se debe usar el mismo producto para ambas dosis. También ha expresado su preocupación por el aumento de casos en todas las regiones del mundo y ha destacado la brecha en la vacunación.
AstraZeneca ha admitido que su vacuna contra el COVID-19 puede causar efectos secundarios serios, aunque asegura que son raros y moderados. Esta confesión ha generado preocupación entre los expertos y los pacientes que han recibido la vacuna. Es importante que los gobiernos y las autoridades de salud continúen monitoreando los efectos secundarios de las vacunas y tomen medidas para garantizar la seguridad de los pacientes.
Fuente. prensa.ec

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