En una entrevista reveladora, Natalia González Carrasco, historiadora y directora del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), expone la crisis política y social que enfrenta Perú. La desconfianza hacia las autoridades, el aumento de la pobreza y la crisis de legitimidad son algunos de los problemas que señala, evidenciando un país al borde del colapso institucional.

La situación política y social en Perú ha alcanzado un punto crítico, y Natalia González Carrasco ofrece una perspectiva clara y contundente sobre el estado actual del país. Según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la pobreza ha aumentado, afectando a aproximadamente el 27.5% de la población en 2023. Este incremento ha profundizado el descontento de los ciudadanos, quienes sienten que sus necesidades básicas no están siendo atendidas adecuadamente.
González destaca la falta de confianza en las instituciones como un factor clave en la crisis actual. “Estamos cansados, pobres y nuestras autoridades nos han traicionado”, afirma, reflejando el sentir de muchos peruanos que ven a sus líderes como alejados de la realidad que viven. La desconfianza hacia el gobierno de Dina Boluarte y otras autoridades se ha manifestado en protestas y movilizaciones, donde se exige una gestión más efectiva y transparente.
La desigualdad también ha sido un tema central en el análisis de González. A pesar del crecimiento económico que Perú ha experimentado en las últimas décadas, la distribución de la riqueza sigue siendo profundamente desigual. El coeficiente de Gini, una medida de la desigualdad, se sitúa en 0.43, según el Banco Mundial, lo que indica una significativa disparidad en la distribución del ingreso. “El último periodo del Gobierno ha arrasado con lo poco de institucionalidad que había en nuestro país”, comenta González, subrayando la falta de respuesta de las autoridades ante la crisis.
Otro punto crucial que menciona González es la influencia de la política en el sistema educativo. La historiadora advierte sobre el intento de ciertos grupos de poder por controlar los contenidos educativos, especialmente en áreas sensibles como el conflicto armado interno y la educación sexual integral. “El sector educativo es un botín muy apreciado porque ahí se forma al ciudadano”, señala, destacando la importancia de una educación libre y pluralista.

Además, González critica los discursos contradictorios de la clase política respecto a los derechos humanos. La falta de un compromiso real con la defensa de estos derechos ha llevado a un clima de impunidad y violaciones sistemáticas, exacerbando la desconfianza en las instituciones.
Mirando hacia el futuro, González enfatiza la necesidad de un cambio profundo en la forma en que se ejerce el poder en Perú. Propone restablecer la confianza entre la ciudadanía y sus autoridades y promover un diálogo inclusivo que aborde las desigualdades y la crisis de legitimidad. El próximo seminario internacional organizado por el IEP, titulado Democracias bajo asedio: las incertidumbres del nuevo siglo en Perú y América Latina, busca generar un espacio de reflexión sobre estos temas cruciales.
Fuente: Prensa.ec

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