Paro en Imbabura golpea economía fronteriza del Carchi

El asambleísta Cristian Benavides detalla cómo el cierre de vías afecta transporte, comercio y turismo en la provincia fronteriza con Colombia.

Paro en Imbabura golpea economía fronteriza del Carchi

La movilización indígena en Imbabura ha generado severas afectaciones económicas en la provincia del Carchi, especialmente en sectores clave como el transporte pesado, la producción agrícola y el comercio fronterizo, según denunció el asambleísta Cristian Benavides en una entrevista con Un Café con JJ. La interrupción de las vías obliga a desvíos de hasta ocho horas adicionales, encarece operaciones logísticas y frena el turismo en una región que depende en gran medida del flujo transfronterizo.

Transporte pesado: el sector más afectado

El Carchi alberga alrededor de 1.800 unidades de transporte pesado, lo que representa cerca del 60 % del parque automotor pesado del Ecuador. Este sector, vital para la economía local, se ha visto obligado a desviarse por rutas alternativas como la vía San Lorenzo–Santo Domingo–Pichincha, un recorrido que extiende en ocho horas adicionales el trayecto habitual entre Tulcán y Quito.

“Estas rutas no están en buen estado y generan mayores costos operativos”, explicó Benavides durante su desplazamiento por la vía Calacalí–Independencia, en el sector de Los Bancos. El incremento en el tiempo y el desgaste vehicular impacta directamente en los precios de fletes y, por ende, en la cadena de abastecimiento de alimentos y productos esenciales hacia la provincia.

Agricultura y turismo: sectores en crisis

Además del transporte, la producción agrícola y ganadera del Carchi también sufre las consecuencias del paro. Productores de papa y lácteos —actividades centrales en la economía local— dependen del traslado diario de insumos y productos hacia Imbabura y Pichincha. Con las vías bloqueadas, muchas empresas no pueden recolectar ni distribuir su producción, lo que pone en riesgo su viabilidad.

El turismo, aunque no es el eje principal de la economía carchense, también se ha visto afectado. Tulcán, históricamente un punto de paso hacia Ipiales (Colombia), registra una disminución en la llegada de visitantes nacionales e internacionales. Hoteles, restaurantes y comercios que dependen del flujo fronterizo reportan pérdidas significativas, agravadas por el estado de excepción vigente en la provincia.

Estado de excepción: medida desproporcionada, según autoridades locales

Benavides criticó la aplicación del estado de excepción y el toque de queda en el Carchi, pese a que en la provincia no hay movilizaciones ni disturbios. “No existe ningún paro en Carchi. Por eso pedimos al Gobierno que levante estas medidas, que están afectando el trabajo nocturno, el taxismo y la dinámica comercial propia de una zona fronteriza”, señaló.

El toque de queda, vigente desde las 10 de la noche, limita actividades económicas que tradicionalmente se desarrollan en horarios nocturnos, como bares, discotecas y servicios de transporte. Para el asambleísta, esta medida es “desproporcionada” y no responde a la realidad local.

Propuestas para la reactivación: zona franca y ley fronteriza

Frente a la crisis, Benavides destacó la necesidad de reactivar proyectos estratégicos como la Zona de Desarrollo Especial (ZDE) de Tulcán, aprobada en 2021 pero aún sin implementación efectiva. Esta área de 200 hectáreas, libre de impuestos, podría impulsar emprendimientos industriales, logísticos y turísticos en la región.

Asimismo, el asambleísta impulsa una nueva Ley de Desarrollo Fronterizo que otorgue un tratamiento diferenciado a las provincias limítrofes, con mayores recursos para obra pública, incentivos fiscales y autonomía en políticas locales. “El Estado ecuatoriano tiene una deuda histórica con las fronteras”, afirmó.

Mientras el diálogo entre el Gobierno y los movilizados en Imbabura sigue estancado, el Carchi enfrenta una crisis económica silenciosa pero profunda. Las voces locales exigen soluciones urgentes que no solo mitiguen los efectos del paro, sino que también impulsen un modelo de desarrollo sostenible para una región estratégica en la integración andina.

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