El presidente del IESS explica cómo la compra masiva de insumos médicos puede reducir costos y prevenir prácticas corruptas
Edgar Lama, presidente del Consejo Directivo de IESS, aborda en entrevista con “Un café con JJ” la polémica decisión de centralizar las compras de medicamentos y equipos médicos. La medida busca optimizar recursos y evitar prácticas corruptas que han afectado históricamente al sistema de salud ecuatoriano. Lama reconoce que el cambio enfrenta resistencias estructurales y legales, pero insiste en que es necesario para garantizar una distribución equitativa y eficiente de los recursos del seguro social.

“Actualmente, los hospitales realizan más de 100.000 procesos de compra pública al año, comprando los mismos insumos a diferentes precios”, afirma Lama. El presidente del IESS también destaca: “Hemos encontrado casos donde 10 procesos de ínfima cuantía se dividían para favorecer a proveedores específicos. Esto generaba diferencias en precios y beneficiaba a empresas relacionadas”. Sobre la centralización, Lama menciona: “La idea es retirar el presupuesto a los hospitales para que dejen de ser atractivos para la corrupción. Si no hay plata, no hay incentivos para robar”.
El IESS gestiona 108 hospitales y dispensarios, realizando un promedio de 100.000 procesos de compra pública al año. La centralización busca reducir costos mediante la compra masiva y eliminar prácticas corruptas como la división de procesos en ínfimas cuantías para evitar licitaciones públicas. Además, se propone reducir la dependencia de grandes bodegas en hospitales, transferiendo la gestión logística a proveedores externos.
Expertos en gestión pública ven con escepticismo la centralización, argumentando que podría retrasar la provisión de medicamentos si no se implementa correctamente. Sin embargo, reconocen que la medida aborda un problema estructural de corrupción en el sistema de salud. La ciudadanía, por su parte, ha expresado preocupación por la escasez de medicamentos en hospitales, atribuida tanto a prácticas corruptas como a la falta de planificación en las compras.

La centralización de compras en el IESS representa un desafío complejo: optimizar recursos y combatir la corrupción sin afectar la provisión de servicios médicos esenciales. ¿Logrará el IESS equilibrar estas demandas bajo la gestión de Edgar Lama? Mientras el presidente del IESS insiste en la necesidad de “limpiar el sistema”, surge la pregunta: ¿cómo asegurar que la centralización no centralice también el poder y las oportunidades de corrupción?

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