Paraguay promulga ley histórica para transformar el transporte público urbano

El presidente Santiago Peña firmó la Ley N° 1590/2000, que busca modernizar el sistema con estándares de calidad, seguridad y control estatal. Es la primera reforma integral en dos décadas.

Paraguay promulga ley histórica para transformar el transporte público urbano

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, promulgó en Asunción la Ley N° 1590/2000 de Transporte Público de Pasajeros, una reforma histórica que busca modernizar el sistema tras dos décadas de estancamiento. La normativa establece obligaciones estrictas para operadores, garantiza derechos a usuarios y recupera el control estatal sobre un servicio crítico para 8 de cada 10 paraguayos, según datos oficiales.

Una reforma postergada por 20 años

La nueva ley, calificada por el mandatario como “una política de Estado”, responde a un consenso entre usuarios, empresarios y gobierno tras años de incertidumbre. Peña destacó que el sistema anterior generaba descontento generalizado: “Los usuarios no estaban contentos, los empresarios tampoco, y el Estado no estaba conforme”. La reforma, discutida durante casi dos años, incluye la creación de un Registro Unificado Nacional que entrará en vigencia en los próximos días, un mecanismo diseñado para centralizar la gestión y transparencia del servicio.

El Estado retoma el control del sistema

Uno de los ejes centrales es la recuperación de la “rectoría estatal”, un concepto que Peña definió como “indelegable”. Por primera vez, el gobierno asumirá un rol activo en la regulación de horarios, frecuencias y estándares de calidad, dejando atrás un modelo donde, según sus palabras, “el Estado era un observador en la tribuna”. La ley establece sanciones económicas automáticas y la posibilidad de revocar concesiones a operadores que incumplan las normas, priorizando los derechos de los ciudadanos sobre intereses privados.

Derechos garantizados para 3 millones de usuarios diarios

La normativa reconoce el transporte público como un “servicio imprescindible”, obligando a los operadores a garantizar continuidad incluso en contextos críticos. Además, introduce mecanismos de exigibilidad: los usuarios podrán demandar legalmente el cumplimiento de horarios y rutas. Peña recordó su experiencia personal al usar el transporte público de incógnito en 2025: “Vimos el cansancio de quienes se trasladan a paso de peatón. Esta ley convierte esa angustia en esperanza”.

Tecnología y transparencia: pilares de la modernización

La reforma aprovecha avances como el billetaje electrónico, implementado durante el gobierno de Horacio Cartes, para garantizar acceso abierto a datos sobre operación, subsidios y pagos. También habilita la creación de áreas metropolitanas de transporte en regiones como Alto Paraná e Itapúa, promoviendo equidad en la cobertura. El mandatario enfatizó que la apuesta incluye flotas modernas, monitoreo 24/7 y aplicaciones con información en tiempo real, “soluciones que ya existen en el mundo y que adaptamos a Paraguay”.

Paraguay promulga ley histórica para transformar el transporte público urbano

Un Paraguay preparado para ser sede global

Peña vinculó la reforma con la proyección internacional del país, que aspira a albergar eventos deportivos y culturales de gran escala. “Nuestra infraestructura debe estar a la altura de la vidriera global”, afirmó, destacando que la seguridad y eficiencia del transporte impactan directamente en la experiencia de turistas y residentes. Sin embargo, advirtió que los cambios no serán inmediatos: “Estamos sembrando. Los frutos se verán en años, quizás cuando ya no estemos en el gobierno”.

La Ley N° 1590/2000 representa un hito en la política pública paraguaya, con un enfoque en sostenibilidad y equidad social. Su éxito dependerá de la coordinación entre sectores y la paciencia ciudadana durante la transición. Como resumió Peña: “Un Paraguay gigante se construye con pies de gigante. Esto no es un parche, es un cimiento para las próximas generaciones”.

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