Estados Unidos endurece normas comerciales para frenar importaciones chinas de bajo costo

La nueva propuesta busca limitar el uso de la exención “de minimis” y proteger la economía nacional frente a prácticas desleales de comercio.

En un esfuerzo por fortalecer la economía y la seguridad nacional, Estados Unidos ha anunciado nuevas medidas para restringir el uso de la exención “de minimis,” que permite la entrada libre de impuestos de productos de bajo valor. La decisión apunta directamente a las importaciones chinas y a plataformas como Shein y Temu, que han dominado el mercado con precios bajos.

Estados Unidos endurece normas comerciales para frenar importaciones chinas de bajo costo

El gobierno estadounidense ha dado un paso firme al anunciar una propuesta que descalifica ciertos productos del uso de la exención “de minimis,” un mecanismo que permite la importación de bienes con un valor inferior a $800 sin pagar impuestos ni aranceles. Según el Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, esta medida busca proteger a las empresas y trabajadores estadounidenses.

“El volumen y el valor combinado de los envíos de bajo costo han crecido significativamente en la última década, afectando a nuestra economía y dificultando el control de riesgos de seguridad en las aduanas,” explicó Mayorkas.

Plataformas de comercio electrónico como Shein y Temu, conocidas por sus precios extremadamente bajos, han sido señaladas como principales responsables del aumento de importaciones bajo esta exención. En 2023, más de mil millones de envíos usaron esta vía, frente a los 139 millones registrados en 2015.

Lael Brainard, Asesora Económica Nacional, acusó a estas empresas de “aprovecharse de las reglas para ganar una ventaja comercial desleal,” y subrayó la necesidad de cerrar este “vacío legal” para nivelar el terreno competitivo.

Estados Unidos endurece normas comerciales para frenar importaciones chinas de bajo costo

La propuesta elimina la posibilidad de usar la exención para productos sujetos a aranceles establecidos bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio, una herramienta clave para imponer sanciones contra China. Esto afecta directamente al 70% de las importaciones de textiles y prendas de vestir chinas, reduciendo drásticamente el volumen de envíos que pueden acogerse a la exención.

Adicionalmente, la normativa también restringe productos afectados por la Sección 232 (aranceles al acero y aluminio) y la Sección 201 (protecciones para la industria solar), ampliando el alcance de la medida.

La preocupación por el alto volumen de envíos de bajo valor no solo radica en el impacto económico, sino también en los riesgos de seguridad. Según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la falta de datos sobre estos envíos dificulta el control de materiales ilícitos, como el fentanilo y otros componentes utilizados en la fabricación de drogas sintéticas.

“El volumen masivo de importaciones de bajo costo hace casi imposible identificar y bloquear riesgos de seguridad en tiempo real,” señaló el CBP en un comunicado.

En 2024, más de 120 legisladores estadounidenses expresaron su preocupación sobre el uso excesivo de la exención “de minimis” y pidieron al presidente Joe Biden su eliminación. La medida ahora recaerá en el próximo presidente electo, Donald Trump, quien asumirá el cargo la próxima semana.

La medida ha generado críticas y aplausos. Mientras que algunos expertos celebran la decisión como un paso necesario para proteger a las empresas locales, otros advierten sobre el posible aumento de precios para los consumidores estadounidenses.

El endurecimiento de las normas comerciales podría marcar un cambio significativo en la relación comercial entre Estados Unidos y China, con implicaciones tanto económicas como políticas. Sin embargo, queda la pregunta: ¿podrá esta medida equilibrar la competencia o representará un nuevo desafío para las cadenas de suministro globales?

Fuente: prensa.ec

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