El Canal de Panamá seguirá siendo panameño: respuesta firme a declaraciones de Trump

La soberanía del Canal de Panamá, garantizada por los tratados de 1977, enfrenta nuevos cuestionamientos tras comentarios del presidente electo Donald Trump.

El Canal de Panamá, un símbolo de la independencia y desarrollo del país centroamericano, volvió a ser objeto de debate internacional luego de que Donald Trump insinuara no descartar acciones militares para tomar control del paso marítimo estratégico.

El Canal de Panamá seguirá siendo panameño: respuesta firme a declaraciones de Trump

Panamá reafirmó su soberanía sobre el Canal tras las declaraciones del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió que “podría ser necesario hacer algo” respecto al control de esta ruta interoceánica. El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, zanjó la polémica asegurando que “el Canal pasó a manos de Panamá en 1999 y continuará siendo gestionado por Panamá”.

Los tratados Torrijos-Carter, firmados en 1977, estipularon la devolución progresiva del Canal de Panamá al control panameño, culminando en 1999. Desde entonces, el país ha administrado de manera eficiente esta arteria marítima que conecta el Atlántico con el Pacífico, consolidándose como un pilar del comercio global.

El Canal de Panamá, construido por Estados Unidos en 1914, representó durante décadas un símbolo del poder estadounidense en la región. Sin embargo, su devolución marcó un hito en la lucha por la soberanía de Panamá. La reciente postura de Trump ha generado preocupación tanto en Panamá como a nivel internacional, especialmente al recordar que ya durante su primer mandato Trump generó tensiones similares al intentar comprar Groenlandia, propuesta rechazada por Dinamarca.

El Canal de Panamá seguirá siendo panameño: respuesta firme a declaraciones de Trump

El canciller panameño, Javier Martínez-Acha, enfatizó que “la soberanía de nuestro canal es parte de nuestra historia de lucha y no está en discusión”. Por su parte, el presidente José Raúl Mulino reiteró que Panamá no negociará el control del Canal bajo ninguna circunstancia.

Las declaraciones de Trump también han levantado alarmas en Europa. En el pasado, sus comentarios sobre Groenlandia y su postura hacia los aliados de la OTAN reflejan un patrón de cuestionamientos a acuerdos y relaciones internacionales consolidadas. En el caso del Canal de Panamá, su control estratégico para el comercio mundial lo convierte en un punto clave para la geopolítica global.

A pesar de las tensiones, Panamá ha mantenido su postura firme. Desde su devolución, el Canal ha sido modernizado y ampliado, aumentando su capacidad y reforzando su relevancia para el comercio global. En 2023, el Canal generó más de $4.5 mil millones en ingresos, beneficiando directamente a la economía panameña.

El Canal de Panamá no solo es una infraestructura vital para el comercio global, sino también un símbolo de soberanía para Panamá. ¿Debería la comunidad internacional reforzar los mecanismos que protegen estos acuerdos históricos frente a posibles cuestionamientos?

Fuente: prensa.ec

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