Tras meses de tensión y amenaza de prohibición, ambas potencias alcanzan un acuerdo preliminar que evita el bloqueo del popular app en suelo estadounidense.

Representantes comerciales de Estados Unidos y China anunciaron un “marco de acuerdo” para transferir la propiedad de TikTok a una entidad controlada por EE.UU., evitando así su prohibición inminente. La negociación, liderada por el secretario del Tesoro Scott Bessent y el negociador chino Li Chenggang, busca resolver preocupaciones de seguridad nacional mientras mantiene operativa la plataforma para sus 135 millones de usuarios estadounidenses.
Un acuerdo estratégico tras meses de tensión
Según declaraciones del secretario del Tesoro Scott Bessent tras las conversaciones en Madrid, el marco acordado establece que TikTok pasará a manos de un comprador estadounidense, aunque los términos comerciales —negociados entre “partes privadas”— no fueron revelados. “Tenemos un marco para un acuerdo de TikTok”, afirmó Bessent, destacando que el entendimiento fue posible tras “demandas agresivas” de la parte china que finalmente cedieron ante la inminencia del bloqueo.
Li Chenggang, por su parte, confirmó el consenso básico y advirtió a Washington: “No se puede pedir cooperación mientras se sigue suprimiendo a empresas chinas”. El acuerdo, aún pendiente de ratificación por los presidentes Donald Trump y Xi Jinping —quienes hablarán el viernes— representa un giro diplomático tras años de disputas legales y amenazas de cierre.

El fantasma de la seguridad nacional
La preocupación central de EE.UU. radica en ByteDance, la matriz china de TikTok, y su potencial acceso a datos sensibles de ciudadanos estadounidenses. Christopher Wray, exdirector del FBI, alertó al Senado sobre cómo las leyes de seguridad nacional china podrían obligar a ByteDance a entregar información o manipular contenido. Documentos judiciales revelaron que TikTok recolectó datos sobre temas como control de armas, aborto y religión mediante su plataforma laboral Lark.
Expertos en ciberseguridad identifican tres riesgos clave: campañas de influencia china, recolección masiva de datos y vulnerabilidades técnicas en dispositivos. Estas preocupaciones llevaron al Congreso a aprobar en 2024 —con apoyo bipartidista y firma de Joe Biden— una ley que obligaba a ByteDance a vender TikTok o enfrentar su prohibición total.
Del ban al rescate: el giro de Trump
La historia reciente de TikTok en EE.UU. es volátil. En enero de 2025, la app se apagó brevemente tras entrar en vigor la ley, desapareciendo de las tiendas de Apple y Google. Horas después, Trump —recién asumido— emitió una orden ejecutiva para suspender el bloqueo, extendiendo el plazo varias veces, la última hasta el 17 de septiembre.
Curiosamente, Trump, quien en su primer mandato impulsó la prohibición, hoy defiende la app. Analistas sugieren que su cambio de postura responde al apoyo de votantes jóvenes que usan TikTok. Incluso la Casa Blanca lanzó su cuenta oficial en agosto, una señal clara de confianza en la permanencia de la plataforma. Nombres como Elon Musk, Amazon, Larry Ellison y MrBeast han sonado como posibles compradores.
El acuerdo preliminar entre EE.UU. y China marca un hito en la geopolítica digital, donde la seguridad nacional y los intereses económicos chocan con la cultura digital de millones. Aunque el marco está listo, el mundo espera los detalles finales tras la llamada entre Trump y Xi. Mientras tanto, TikTok respira —por ahora— aliviado.







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