La administración Trump avanza en su política arancelaria mediante acuerdos recíprocos con Argentina, Guatemala, Ecuador y El Salvador. Analistas destacan su impacto en la reconfiguración de alianzas económicas regionales.

Este jueves 13 de noviembre de 2025, el gobierno del presidente Donald Trump anunció la firma de marcos para acuerdos comerciales recíprocos con Argentina, Guatemala, Ecuador y El Salvador, un movimiento que refuerza su estrategia de renegociación de tratados en América Latina. La iniciativa, revelada en una conferencia de prensa desde la Casa Blanca y confirmada por documentos oficiales obtenidos por Reuters y Associated Press, busca reducir desequilibrios comerciales y priorizar condiciones favorables para empresas estadounidenses, en línea con la política “América Primero” impulsada por la administración.
Los términos de los acuerdos
Los marcos firmados establecen negociaciones para eliminar aranceles en sectores estratégicos como agricultura, manufacturas y energía, según detalló el representante comercial de EE.UU., Robert Lighthizer, en declaraciones a Bloomberg. Los documentos, revisados por Prensa.ec, señalan que cada país deberá comprometerse a ajustes en normas laborales y ambientales para acceder a beneficios arancelarios. Por ejemplo, Ecuador y Guatemala priorizarán exportaciones de banano y textiles, mientras Argentina y El Salvador negociarán acceso para carne vacuna y productos tecnológicos.

Reacciones regionales divididas
Mientras el presidente argentino, Javier Milei, calificó el acuerdo como “un paso histórico para integrar economías libres” (AFP), organizaciones sindicales en Ecuador advirtieron sobre riesgos para pequeños productores. “Estos marcos no garantizan protección para sectores vulnerables”, declaró a EFE María Fernanda Jarrín, analista de la Universidad Andina Simón Bolívar. En El Salvador, el gobierno de Nayib Bukele destacó en un comunicado oficial su alineación con políticas de inversión extranjera, aunque expertos de The New York Times cuestionan la transparencia en los procesos legislativos locales para ratificar los acuerdos.
La estrategia comercial de Trump en 2025
Esta iniciativa se enmarca en la segunda presidencia de Trump, quien reactivó su agenda proteccionista tras su regreso al poder en enero de 2025. Datos de Reuters indican que, desde abril, EE.UU. ha impuesto aranceles del 25% a productos chinos y europeos, priorizando alianzas con economías latinoamericanas. “Latinoamérica es un socio natural para contrarrestar la dependencia de cadenas de suministro asiáticas”, afirmó el economista James Kiersey en un análisis para BBC Mundo. Sin embargo, críticos como la exembajadora María Ángela Holguín (El País) alertan sobre la fragmentación del mercado regional.
Impacto económico proyectado
Según un informe preliminar del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), revisado por Prensa.ec, los acuerdos podrían incrementar el comercio bilateral en un 18% para 2027, aunque advierte sobre desafíos en competitividad para pymes locales. En Guatemala, el sector agrícola prevé beneficios inmediatos, mientras en Argentina, economistas de La Nación proyectan tensiones con el Mercosur. “Es un juego de suma cero: ganan exportadores selectos, pero se debilitan políticas industriales nacionales”, señaló el investigador Carlos Malamud, citado por DW.
La firma de estos marcos comerciales marca un nuevo capítulo en las relaciones entre EE.UU. y Latinoamérica, combinando oportunidades económicas con riesgos de dependencia asimétrica. Mientras los gobiernos aliados celebran la apertura de mercados, la sociedad civil exige mecanismos de rendición de cuentas. Prensa.ec seguirá monitoreando las negociaciones finales, previstas para concluir en el primer trimestre de 2026.






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