El dato desafía pronósticos tras la eliminación del subsidio al diésel y una huelga indígena de 31 días, gracias a medidas focalizadas del gobierno.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) reportó una inflación anual de 1,24% en Ecuador durante octubre de 2025, la cifra más baja para este mes desde 2021. Este resultado contradice las expectativas de un alza pronunciada tras la eliminación del subsidio al diésel y una huelga indígena de 31 días, destacando la efectividad temporal de compensaciones gubernamentales y controles de mercado para contener presiones inflacionarias.
Contexto histórico y paradoja económica
La inflación de octubre refleja una estabilidad inusual en un contexto de reformas estructurales. Según el INEC, el índice de precios al consumidor (IPC) mensual fue de 0,28%, mientras la acumulada en 2025 alcanza 2,51%. Este escenario contrasta con economías vecinas como Colombia (5,5%) y Chile (3,4%), reforzando el rol del dólar como ancla macroeconómica. Expertos señalan que la baja base comparativa de 2024 también influye en el dato anual, aunque el control de precios en sectores clave evitó una espiral inflacionaria tras el ajuste del diésel.

La eliminación del subsidio y su gestión
El 12 de septiembre de 2025, el gobierno eliminó el subsidio al diésel, elevando su precio de USD 1,80 a USD 2,80 por galón. Pese al incremento del 24,60% en este rubro, el impacto en el IPC total fue limitado gracias a compensaciones mensuales de USD 400 a USD 1.000 para transportistas y agricultores vulnerables. El Ministerio de Economía (MEF) también implementó operativos contra especulación, evitando desabastecimiento. “Estas medidas aislaron el shock del diésel del resto de la economía”, explicó un análisis del Banco Central de Ecuador (BCE).
Sectores que marcaron la inflación
Mientras el transporte aportó solo 0,0493% al IPC mensual, los alimentos fueron el principal motor inflacionario (0,1337%). Productos como el aguacate (12,60%), la papa (7,87%) y la zanahoria amarilla (6,25%) reflejaron volatilidad por factores climáticos y logísticos. La canasta básica se ubicó en USD 823,20, manteniendo presión sobre el poder adquisitivo pese a la estabilidad general.
Riesgos y proyecciones para 2026
El BCE y el FMI proyectan una inflación de 3,2% y 2,8% en 2026, respectivamente, anticipando el impacto diferido del ajuste del diésel. Las compensaciones a transportistas, vigentes por un año, expiran en 2026, lo que podría generar una nueva ola de alzas. “El éxito actual es temporal; se requieren reformas estructurales en logística y producción agrícola”, advirtió un informe del FMI. Mientras, el riesgo país bajó a 688 puntos, reflejando confianza en la gestión fiscal.
El dato de inflación de octubre resalta la capacidad del gobierno para gestionar choques económicos a corto plazo, pero expone la fragilidad de soluciones transitorias. La sostenibilidad de esta estabilidad dependerá de políticas que aborden la eficiencia del transporte y la seguridad alimentaria, evitando que el costo fiscal de las compensaciones socave los beneficios de la eliminación de subsidios.






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