El peso chileno, el real brasileño, el peso mexicano y el colombiano encabezan el rally regional en 2026.

Las principales divisas de América Latina mantienen una tendencia de fortalecimiento frente al dólar estadounidense en lo que va de 2026. Este fenómeno ocurre en un contexto de debilidad estructural del billete verde que ha favorecido a los mercados emergentes de la región. El peso chileno, el real brasileño, el peso mexicano y el peso colombiano lideran esta recuperación regional impulsada por flujos de capital y políticas monetarias restrictivas.
El impacto de la debilidad estructural del dólar
El índice DXY, que mide el valor de la divisa estadounidense frente a seis monedas globales, registró una caída del 0,78% en el último mes y acumula un descenso del 9,17% en los últimos 12 meses. Esta depreciación estructural ha generado un efecto de “viento a favor” para las economías latinoamericanas.
Instituciones financieras como Bank of America proyectan que esta tendencia continuará, posicionando a la región como un destino estratégico para el carry trade. Según informes recientes, se prevé que la depreciación del dólar se acentúe a partir del segundo trimestre de 2026, mientras que entidades como HSBC anticipan un debilitamiento gradual ante el fin del excepcionalismo económico estadounidense.
Políticas monetarias y estabilidad cambiaria
Las decisiones de los bancos centrales han sido determinantes para sostener el valor de las monedas locales. El Banco de México decidió mantener su tasa de interés en el 7% en su reunión del 5 de febrero, deteniendo un ciclo de flexibilización. Analistas de IMB Capital Quants señalan que esta estabilidad en las tasas ofrece un soporte fundamental para el peso mexicano frente a la volatilidad externa.
Por su parte, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo las tasas de interés en el rango de 3,5%-3,75% en enero, tras tres recortes consecutivos el año pasado. El mercado anticipa que el próximo ajuste a la baja por parte de la Fed podría ocurrir en junio de 2026, lo que mantendría el atractivo de los activos emergentes en el corto plazo.
Situación actual en los mercados regionales
En el cono sur, el panorama presenta matices específicos. En Argentina, el dólar oficial cerró el 5 de febrero en $1.460 pesos, con una ligera baja del 0,34%. En Colombia, la divisa finalizó en 3.689,50 pesos, acumulando una caída anual del 10,52%. Chile muestra una tendencia similar, con el dólar situándose en 864,47 pesos chilenos y una baja acumulada del 7,59% en comparación anual.

A pesar del optimismo, entidades como Wells Fargo advierten sobre posibles riesgos para el real brasileño y el peso colombiano si el dólar recupera impulso en el segundo semestre del año. La volatilidad contenida y las tasas de interés elevadas siguen siendo, por ahora, el principal imán para las inversiones internacionales en América Latina.






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