
¿Una nueva Asamblea Constituyente resolverá los problemas del Ecuador? Fabricio Vela, director de Primera Plana, responde con escepticismo. En su columna “Comentario Sin Rodeos”, recuerda haber cubierto dos procesos constitucionales: la reforma de 1997-1998 y la Constituyente de Montecristi en 2007-2008. A pesar de los cambios normativos, subraya que persisten desafíos estructurales como pobreza, desempleo, inseguridad y migración masiva.
Vela cuestiona que, tras casi cinco décadas de democracia, ninguna Constitución haya transformado el funcionamiento institucional ni mejorado sustancialmente la calidad de vida de los ciudadanos. Critica propuestas que buscan regresar a la Carta Magna de 1998, calificándolas de “desubicadas” y desconectadas de la realidad.
“Este no es un mejor país después del 98 ni del 2008”, afirma. Con la consulta popular del 16 de noviembre en el horizonte, Vela concluye: aunque no crea en la Constituyente como solución, los ecuatorianos deben decidir con responsabilidad.
¿Cambiar la Constitución cambiará al país? La historia reciente invita a la reflexión, no al entusiasmo.






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