
“La primera víctima es la verdad”. Con esta frase, Fabricio Vela, director de Primera Plana, denuncia en su columna Comentario Sin Rodeos la creciente polarización de los medios en Ecuador. Critica que se etiquete a los medios como “aliados” u “opositores”, en lugar de exigir transparencia sobre sus líneas editoriales, financiamiento y propiedad.
Vela recuerda que en 2019 ya se vivió una crisis de narrativas sesgadas, pero hoy, con más medios digitales —muchos sin identidad clara ni fuentes de financiamiento declaradas—, el problema se ha agravado.
Subraya que todos los medios tienen ideología, pero eso no justifica vetar temas o fuentes, ni cambiar radicalmente de postura sin explicar por qué. “Uno puede cambiar de parecer, pero tiene la obligación ética de contarlo”, afirma.
En un llamado a la responsabilidad periodística, insiste en que, frente a un micrófono o una cámara, los comunicadores deben priorizar la claridad sobre la lealtad política.
En un contexto de proliferación de “verdades alternativas”, Vela plantea una pregunta urgente: ¿quién defiende al público del bombardeo de narrativas manipuladas? La respuesta, dice, empieza con transparencia real en los medios.







Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.