
El 11 de septiembre, Ecuador vivirá dos marchas simultáneas: una convocada por el gobierno y otra por sectores sociales. Jimmy Jairala, director de Un Café con JJ, recalca que las calles no son propiedad privada de nadie, sino un derecho colectivo. “Si hoy ganan la paz y el respeto, mañana gana el país”, afirma, destacando que marchas pacíficas en sentidos opuestos reflejan democracia en movimiento, no caos.
El análisis histórico es claro: en tiempos de Lucio Gutiérrez y Jaime Nebot, contramarchas similares transcurrieron sin incidentes gracias a la cordura ciudadana y una policía enfocada en proteger, no reprimir. Jairala subraya que el gobierno debe garantizar seguridad sin interferir, mientras las organizaciones evitan bloqueos y aíslan a violentos.
La fórmula es sencilla: reglas claras, cero provocaciones y respeto a los derechos de todos. “Que cada quien marche por sus ideas y nadie marche sobre los derechos del otro”, concluye.
En un contexto polarizado, su mensaje es un llamado a priorizar el diálogo sobre el conflicto. La paz hoy no es solo posible, es el camino para construir el país de mañana.






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