¿Sabías que en Quito, por un deslizamiento de tierra, miles de familias se quedaron sin agua durante dos semanas? Un problema que puso en evidencia no solo la vulnerabilidad del territorio, sino también la falta de un plan de contingencia claro. Pero más allá del desastre natural, hay una discusión más profunda: ¿por qué la Asamblea Nacional citó al alcalde metropolitano a rendir cuentas? La respuesta no es simple. Porque según la Constitución, la Asamblea no tiene facultades para fiscalizar a los gobiernos locales.
Este tipo de actuaciones alimentan una política basada en el espectáculo, no en el análisis. Mientras algunos buscan responsabilizar sin matices, otros defienden sin cuestionar. ¿Dónde queda el debate serio? ¿Dónde está la crítica con argumentos? La ciudad necesita autoridades responsables, pero también ciudadanos informados. Porque en este país, muchas veces la ignorancia es atrevida… y eso, nos afecta a todos.




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