
En medio de una paralización que ya dura 16 días, Ecuavisa, a través de su consejo editorial y la dirección de noticias, emite un contundente manifiesto firmado por María Isabel de Lebed.
Aunque la protesta no es nacional, sus efectos sí lo son: pérdidas diarias estimadas en al menos 6 millones de dólares, con un saldo acumulado cercano a los 100 millones. Sectores productivos en Imbabura y Chimborazo enfrentan una crisis aguda, mientras actos de violencia —captados en video— socavan la legitimidad de la protesta social.
El editorial rechaza categóricamente que el derecho a manifestarse se confunda con la destrucción o la imposición por la fuerza. Exige al Estado investigar y sancionar con firmeza delitos contra personas y bienes, así como abusos de autoridad.
Recuerda las costosas lecciones de 2019 y 2022, y cuestiona: si eliminar el subsidio no es viable, ¿cuál es la propuesta concreta? Ecuador, subraya, es un país de paz. La mayoría de sus ciudadanos exige diálogo, no chantaje. Es momento de trabajar, no de paralizar.







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