
El viernes pasado, 20 000 compatriotas se levantaron con la misma esperanza: dejar su hoja de vida en la Carolina, soñando con una de las 2 000 vacantes disponibles. 20 000 historias de desesperación que deberían apretar el botón de alarma de cualquier legislador. Pero, ¿qué hacen nuestros políticos? Shows, polémicas de 7 minutos y rifirrafes que roban titulares mientras el país real pide trabajo. Fabricio Vela, director de Primera Plana, lanza la pregunta que retumba: ¿y si en vez de tanto teatro abrimos un diálogo nacional serio para reformar la legislación laboral sin pisotear derechos? Emprender no es un meme; es imposible cuando el Estado no abre puertas. Hoy le jalamos las orejas a la Asamblea: dejen los balazos en el pie y pónganse a legislar. Porque la cola de la Carolina no es un TikTok viral: es el espejo de una nación que necesita oportunidades reales. Acompáñanos hasta el final: la solución empieza por exigir.




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