
En la Amazonía ecuatoriana, las nacionalidades indígenas han dado un paso histórico. Este 18 de octubre, en una asamblea extraordinaria autoconvocada en la sede de la Unión Base, líderes de la CONFENIAE, junto a Marlon Vargas y representantes del Consejo de Gobierno de la CONAIE, declararon movilización permanente.
La decisión responde a más de 50 años de explotación petrolera y más de 20 de minería en el sur del país. Rechazan la consulta popular y la asamblea constituyente, al considerar que amenazan derechos colectivos conquistados tras décadas de lucha. Denuncian también actos de criminalización, bloqueos a radios comunitarias y violencia en Imbabura.
Además, condenan los planes extractivistas como la Ronda Petrolera del Sureste y el catastro minero, y desconocen al CTA y a la Secretaría de Pueblos por su rol en la fragmentación de las organizaciones. En un llamado a la unidad, exigen precios dignos para productos comunitarios y reafirman su compromiso con la resistencia.
En un momento crítico para la democracia y los derechos territoriales, la Amazonía ecuatoriana dice: “La lucha no tiene precio”.






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