
La Federación de Indígenas de Cotacachi (FICI) anunció el retiro de sus movilizaciones en Imbabura, pero reafirmó su compromiso con la lucha mediante la instalación de “asambleas permanentes” en sus territorios. En rueda de prensa, su presidente, Mesías Flores, explicó que la decisión responde a una muestra de responsabilidad: permitir el abastecimiento de la población, facilitar el socorro a heridos graves y restablecer la libre circulación.
Flores subrayó que este repliegue no significa el fin de la protesta, sino una estrategia para continuar organizados desde las bases. “La lucha tiene que continuar”, afirmó, al tiempo que exigió una respuesta pública y concreta del Gobierno a las demandas planteadas, entre ellas el congelamiento del precio del diésel y el respeto a los derechos colectivos.
El dirigente insistió en un enfoque de “ganar y ganar”, donde se equilibren las necesidades de los pueblos originarios con el bienestar general de la provincia. Aunque no se mencionaron nuevos bloqueos, dejó claro que la FICI permanecerá en estado de alerta y movilización si no hay avances. La paz, dijo, no puede construirse sin justicia.






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